Bernardo Elenes Hace 64 años, nació el ITSON.- Crónicas para la historia (No. 92).- Carlos Moncada narra los incidentes de la cena del Club de Leones la noche del 17 de julio de 1955, alumbramiento del Instituto de Estudios Superiores Justo Sierra

Bernardo Elenes Habas

Carlos Moncada Ochoa, periodista, escritor, historiador, recordó el pasado 8 de abril cuando el ITSON le rindió homenaje en el marco de la Feria del Libro 2019, cómo fue testigo del nacimiento de la semilla que un puñado de cajemenses integrados al Club de Leones, dejaron caer sobre la tierra fértil del Valle del Yaqui para que brotara la espiga luminosa de la universidad.

Moisés Vázquez Gudiño Durante la ceremonia, Moncada Ochoa rememoró que la noche del 17 de julio de 1955 “casi fue fundador del ITSON”, porque se constituyó en testigo de la reunión-cena, como reportero, donde integrantes del Club de Leones tomaron la decisión de crear el Instituto de Estudios Superiores Justo Sierra, raíz y fruto de dicha universidad, de la que fue maestro.

Y ciertamente, existe un conflicto de fechas sobre la creación del ITSON, como relata Moncada en su columna publicada el pasado domingo 14, en diferentes portales para los que colabora, porque “el acta constitutiva del Instituto de Estudios Superiores Justo Sierra, abuelo del ITSON –el hijo fue el Instituto Tecnológico del Noroeste- está fechada el 11 de julio de 1955, mientras que yo relato en mi libro ‘Sonora bronco y culto’ (2ª. Edición, pp. 71 y 72), que la sesión del Club de Leones en que se tomó la decisión de crearlo fue el 17”.

Sin embargo, el parto sensible, emotivo, real de una escuela preparatoria que se convertiría, al paso de los años en universidad espléndida, sucedió la noche de un verano inolvidable para Moncada, quien, siendo muy joven y como reportero de Diario del Yaqui, acudió a dicha cena del Club de Leones, donde la figura señera fue Moisés Vázquez Gudiño, cuyo trazado humano es parte del tejido primigenio de Cajeme, con testimonios de filantropía, acciones de bien común y fe inquebrantable en el futuro y sus jóvenes.

“Hacía una noche fresca –narra Carlos, buscando en la fuente de su memoria-. Los Leones ocuparon sillas de madera maciza, de las que se utilizaban en los bailes, acomodadas en herradura, cubiertas con manteles blancos, en uno de los ángulos del enorme salón. No había aire acondicionado ni era necesario porque todas las ventanas estaban abiertas.

“De los socios que conocía mejor estaban, desde luego, Moisés Vázquez Gudiño, que sería el héroe de la noche –y de toda una época–, el ingeniero Edmundo Sterling, de quien yo era vecino por la calle; pocos años después él y su esposa Eleonore fueron padrinos de mi hija Eva Lourdes.

“Si bien todos me llevaban al menos diez años de edad, conocía al simpático Manuel Álvarez, a don Manuel Lira, porque lo veía jugar basquetbol como un maestro en la cancha de la plaza 18 de Marzo, frente a la casa de mis padres; a Silviano Rodríguez, creador y gerente de la próspera firma “El Nuevo Mundo”; a don Rafael González, cuya voz debe haber alcanzado la tesitura de barítono; sus hijos Héctor y Gastón eran mis amigos.

“Los médicos presentes eran el doctor Gustavo Ayala Leyva y, el doctor Rolando Lara González. A los dos los traté mucho por razones periodísticas; el primeroInstituto Justo Sierra era jefe de la Unidad Sanitaria Municipal; el segundo, como director del Hospital Municipal (donde ahora se encuentra la estatua de Los Pioneros), me permitió ver la aplicación de un resucitador en el corazón de un perro. Anestesiaron y le metieron el bisturí ante mis ojos al can, y descubrieron el corazón palpitante, que detuvieron con un hilo en la arteria principal, y luego lo reactivaron con el aparato. Fue aquello muy emocionante para mí, por lo novedoso, y porque me pusieron gorro y mascarilla, igual que los médicos y ayudantes. En la sesión estos médicos se condujeron de acuerdo con sus personalidades, que contrastaban: Ayala Leyva, un tanto gordito, sopesaba con cuidado sus opiniones, mientras que Lara González, alto y esbelto, era ocurrente e hiperactivo.

“También por razones periodísticas traté, aunque con menos frecuencia, al ingeniero Ildefonso de la Peña y a Alfonso “Cananea” de Alba, que prestaron sus servicios al gobierno local.

“Entre los Leones parcos en intervenciones estuvieron Alfonso Cañizares, que de por sí era de pocas palabras, y don Arturo Martínez. Fue vecino de mi casa paterna, por la Veracruz, y sus hijos fueron mis amigos, sobre todo Artemisa, niña aún, que con el tiempo se convirtió en excelente pianista.

Itson 70 “En el grupo de los abogados, que enfocaban el tema desde el punto de vista legal y no le encontraban peros, estaban Pedro L. Navarro (creo que aún vivía su padre, pero me refiero al hijo) y Enrique Fox Romero. Éste era muy joven, tal vez el más joven del club. Estaba soltero aún. Imposible que imaginara entonces que el destino le permitiría firmar, como secretario de gobierno en funciones de gobernador interino, la Ley que dio personalidad jurídica al Instituto…”.

La narrativa de Carlos, rescata el entusiasmo de quienes tenían un objetivo común, construir la raíz del ITSON, y así lo describe:

“Y bien, creo necesario puntualizar que aunque algunos Leones querían echar a andar de inmediato –de hecho, dos meses más tarde—el Instituto, y los demás eran partidarios de esperar, ninguno se oponía a la idea; sólo diferían en cuándo fundar la institución. “Además, los argumentos de ese segundo grupo eran sólidos. Las lluvias torrenciales habían causado pérdidas en el campo; las inquietudes políticas estaban vivas por las recientes elecciones para gobernador y presidentes municipales; los programas de estudios y la contratación de profesores requería tiempo y cuidado.

“Los “razonables” ganaban terreno. Pero de pronto se puso de pie Moisés Vázquez Gudiño, de lentes, pasadito de peso, con expresión de cierta timidez queItson actual aquella noche desapareció, y disparó a los indecisos un discurso apasionado sobre la urgencia de contar con una preparatoria que evitara la separación de los jóvenes de sus hogares pues tenían que irse a estudiar a Hermosillo, Guadalajara o México. El discurso era, además, un reproche contra los audaces hombres de negocios y conquistadores del campo que se habían vuelto cautos, quizá temerosos, de entrarle a una empresa cultural en la que no se sentían seguros.

“La voz de Vázquez Gudiño silbaba como latigazos sobre la concurrencia que guardaba silencio, impresionada por aquel hombre dolido ante la falta de valor y el exceso de cautela de los oyentes. No contaban con local para el Instituto, no había dinero, no tenían maestros. ¡Y qué! Solicitarían el edificio de la Escuela José Rafael Campoy que acababan de desocupar, juntarían fondos con un gran sorteo, ellos mismos, los socios Leones, eran profesionistas aptos para impartir clases. ¡Podemos hacerlo!…

“No pronunciaba la última palabra cuando estalló la ovación entusiasta, el aplauso unánime, sonoro. Se levantaron todos a apretar sus manos, a abrazarlo, sin plantear ya la votación final porque estaba claro que el proyecto había sido aprobado por unanimidad.

“Todo el mundo reía, lanzaba ideas, recordaba sus dificultades de estudiante. y claro, los simbólicos rugidos leonísticos –tres largos y tres cortos por ser ésta una ocasión especial ¡Qué bella locura!”…

Así nació, hace 64 años el ITSON, con sus espigas iniciales de Instituto de Estudios Superiores Justo Sierra e Instituto Tecnológico del Noroeste.

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Bernardo Elenes Proyecto de puente elevado hacia PO.- Ayuntamiento de Cajeme y Ferromex, maduran esa importante posibilidad.- No debe de olvidarse que durante la temporada de lluvias dicho sector oriente se inunda y queda prácticamente incomunicado

Bernardo Elenes Habas

Un puente elevado que cruce las vías del ferrocarril sobre la calle Allende, en los límites con la colonia Benito Juárez, promueven como importante proyecto el Ayuntamiento de Cajeme y Ferrocarriles de México, representados por el alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado y Jorge Peralta Sánchez, respectivamente.

Proyecto Ayto-ferromex Coadyuvaría, dicha obra, a liberar el flujo de los pasos a desnivel de las calles No Reelección y 200, con la consiguiente seguridad de desplazamiento en esa área.

Aunque no debe de olvidarse el grave problema de inundaciones que suele sufrir el antiguo Plano Oriente en temporada de lluvias, porque el agua que baja de los cerros reclama sus arroyos naturales y prácticamente convierte en un lago el populoso sector, lo que provoca inmovilidad y aislamiento, con las consiguientes repercusiones en el casco urbano.

En la memoria colectiva de Cajeme permanecen guardados recuerdos imborrables que tienen como escenario dicha área, como la llamada “Creciente del 48”, que provocó un colapso económico en el Valle del Yaqui y la ciudad, con la pérdida total de siembras, dañando principalmente al Plano Oriente.

Sucedió que en noviembre de 1948 se presentaron las “equipatas” en la región (lluvias ligeras de invierno que no siempre cumplen su ciclo), extendiéndose hasta mediados de enero de 1949, generando preocupación y asombro entre las familias.

Las precipitaciones monótonas cayendo a diario durante más de un mes inundó por principio de cuentas Plano Oriente, de tal manera que en el área cercana a las vías del ferrocarril que se constituían –y se constituyen- en barrera para el agua, ésta alcanzó altura de hasta un metro, desde la calle ObregónProyecto Ayto-ferromex 2 a los linderos de las paralelas.

El cronista Rogelio Arenas Castro hace referencia en su libro “Cajeme de mis recuerdos”, editado durante la administración municipal de Raúl Ayala Candelas (1994-1997), mismo que tuve el honor de prologar, sobre la forma en que procedieron a trasladar el cuerpo de una mujer que era velada en su vivienda cercana a las vías –Amparo Espinoza, era su nombre-, rumbo al Panteón Guadalupe (Viejo), sobre una balsa improvisada con tambos aceiteros de 200 litros.

En la actualidad las inundaciones se han venido sucediendo cuando las lluvias son profusas, proporcionando una muestra sobre la cantidad de agua que corre hacia el poniente, los pasos a desnivel que se llenan hasta el tope, como se puede constatar cada “tiempo de aguas”.

Por eso no estaría de más avizorar un proyecto encaminado a encontrar solución a esta problemática recurrente, porque la corriente natural del agua es de oriente a poniente, y careciendo la comunidad de un sistema de drenaje pluvial tiende a inundar la citada colonia y por supuesto el área citadina que es plana, como suele suceder con las calles del primer cuadro que se convierten en verdaderos arroyos…

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes En Sonora, primero el proyecto para el 2021.- Esa visión de presente y futuro, daría legitimidad a quienes anhelan relevar a Claudia Pavlovich.- Desafortunadamente, los aspirantes pretenden marcar agenda con el culto a la personalidad, cuando no son, ni por asomo, los mandantes

Bernardo Elenes Habas

En política militante, cuando se llega a los umbrales de aspiraciones a cargos de elección popular, se vuelve, ahora más importante que nunca, la premisa de: primero el proyecto.

Elecciones gobernador Es decir, que aquellos personajes que asoman su intencionalidad de convertirse en candidatos, lo hagan con sustento, demostrando que el núcleo de su vocación de servidores públicos tiene esencia, está fundamentado, y conlleva el compromiso social irrenunciable del bien común.

En Sonora, todo indica que la actividad político-electoral alcanza ya intensidad inusitada. La ciudadanía, y por supuesto con mayor razón la clase oficiante, mantiene muy claros los nombres y perfiles de aspirantes a suceder a Claudia Pavlovich, en Comonfort y Paliza, a partir del 2021.

Cotidianamente, los medios informativos impresos o electrónicos, mencionan nombres, virtudes, posibilidades, de quienes son parte de ese tejido de relojes adelantados; guiones de tiempos y formas propiciados por los mismos aspirantes, sus padrinazgos oficiales, o enclavados en la sociedad civil, cacicazgos y partidos. Obras de teatro huecas.

Así, generan ruido (circunstancial o estratégicamente provocado, para incluir o dolosamente descalificar con fuego amigo o enemigo, a eventuales pretensos), buscando estar en el imaginario colectivo, figuras como Ernesto Gándara Camou, Alfonso Durazo Montaño, Rogelio Díaz Brown, Jorge Vidal Ahumada, Ricardo Bours Castelo, Ernesto Pompa Corella, Ana Gabriela Guevara Espinoza, Javier Lamarque Cano, Alejandro Esquer Verdugo, Jorge Taddei Bringas, Ernesto de Lucas Hopkins, Antonio Astiazarán Gutiérrez, Natalia Rivera Grijalva, SergioErnesto Gándara Camou Pablo Mariscal Alvarado, Célida López Cárdenas, Arturo Bours Griffith.

Por eso, más que la lucha aparentemente subterránea que se vive en Sonora entre grupos, partidos y cofradías de gobierno, sería urgente –los tiempos lo ameritan- que le dieran a la ciudadanía, quienes integran ese amplio listado de solicitantes de candidaturas, el proyecto sustantivo a través del cual se perciba su amor y compromiso irrenunciable por la Entidad, aunque no lleguen a los objetivos cifrados en el triunfo electoral.

Es decir, la visión que tienen para hacer crecer al Estado y su gente, que finalmente arrojaría la personalidad única de sonorenses de carne y hueso dispuestos a transformar la región desde el núcleo de la justicia social, de la distribución equitativa de alternativas de desarrollo sustentable, unidad familiar, respeto a las instituciones, preponderancia del imperio de la ley y aplicación de la justicia sin titubeos.

¿Qué la ley electoral no lo permite, por no ser tiempos de campaña? Como ciudadano, cada sonorense tiene libertad para expresar lo que sueña en bien de su terruño. Campos y caminos para dejar claro, qué es lo que falta para transformar una Entidad tradicionalmente de caciques. Viento y distancia para alzar voces legítimas, tocando hasta temas que podrían lastimar –por primera vez- monopolios económicos, sus enclaves de poder conjugado.

Rogelio Díaz Brown La transformación de un pueblo, como tarea encaminada a buscar cambios de fondo y de forma, debe conducir a sus actores -quienes luchan desde ahora por banderías políticas-, a manifestar actitudes legítimas de transparencia y autenticidad, diferente a otros tiempos, no cayendo en los gastados y obsoletos cartabones de siempre.

Es la hora de romper los viejos moldes impuestos por la clase política y sus partidos. Momento para que sean los propietarios de los votos, hombres y mujeres que construirán representantes populares y gobiernos en tiempo y forma, quienes marquen los derroteros que deben seguirse dentro de una nueva moral del quehacer político, no esperando a que la agenda colectiva sea dictada por pronunciamientos y conceptos de aquellos que anhelan gubernaturas, diputaciones, alcaldías. De los que construyen su armadura desde ahora para llegar protegidos a los campos de batalla electoral, montados en el poderío mediático.

Ellos no son los mandantes. El mandante es el propietario de los sufragios, mismo que, a través del acto republicano de acudir a las urnas, tiene el derecho de construir los gobiernos que más le convengan.

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes Chuy Félix resucitó el cadáver del PAN en 2003.- Antes, en 1979, lo hizo y abrió historia, Adalberto Rosas López.- Hoy, Félix Holguín y Valenzuela Miller, renuncian al partido azul, sabedores que su estructura estatal y municipal es franquicia de familias

Bernardo Elenes Habas

Antes del 2003, el PAN en Cajeme era un cadáver.

Ninguno de sus notables y líderes tradicionales había podido darle el toque dimensional que lo posicionara como verdadera fuerza política en la conciencia de la ciudadanía, después del triunfo en las urnas de Adalberto Rosas López, en el ya lejano 1979.

Adalberto Rosas López 2 Jesús Félix Holguín, a quien apadrinó en su incursión dentro de la actividad política su compadre Sóstenes Valenzuela Miller, incluyéndolo en su planilla como regidor cuando éste fue alcalde en 1985-1988, se reveló como un buen servidor público, con vocación de pueblo, perfil que supo aquilatar el PRI de esos años, convirtiéndolo en candidato a la alcaldía en 1988, logrando un amplio triunfo.

La carrera de Chuy Félix fue ascendente. Su carisma, sencillez y disposición para escuchar y atender los planteamientos de las familias, marcaban buenas alternativas en su futuro. El entregaba su trabajo a su inicial partido, el tricolor.

Sabía, por supuesto, que en el Revolucionario Institucional acechaban las pasiones, los egoísmos, y que en algún momento los grupos de poder arrojarían piedras en su camino, buscando apagarle la luz propia con que avanzaba.

Y, efectivamente, durante el proceso electoral del 2000, le destruyeron el trazado natural que construía dentro del PRI porque, en la práctica política era normal esta conducta por parte de los dueños de mesones, incapaces de sumar en forma colectiva, ya que sólo tenían ojos y ambiciones para sus propios grupos.

Fue cuando Chuy, apoyado por Sostenes, decidió abandonar un PRI Cajeme que ostentaba nombre y apellido de caciques, quienes le dinamitaban sus puentes.Jesús Félix Holguín renuncia No obstante su dimisión, siguió manteniendo una sana relación con el priísmo constructivo y legítimo y otros partidos, como lo hace hasta la fecha.

Su inquietud, semilla por el bien común que es parte de su genoma. Su anhelo de seguir sirviendo a Cajeme y a Sonora, lo encaminaron a no quedarse estático, y pensó que podrían abrirse para él nuevas alternativas desde otro partido (como tal vez hoy lo está pensando con su reciente renuncia al PAN), y volvió los ojos al instituto azul, sabedor de que tendría que resucitar un cadáver.

Persistente, tesonero como es, se dio a la tarea de reconstruir, con cirugía mayor, un PAN por el que nadie metía las manos en Cajeme; pero encontrándose en esa tarea con la oposición férrea de varios de los santones albiazules, los que no permitían que alguien de fuera viniese a hacer un trabajo que ellos no se atrevían a emprender: construir un partido triunfador.

Sóstenes Valenzuela Miller renuncia Y Félix Holguín y Sóstenes, junto con un puñado de amigos y seguidores, hicieron la hombrada. Adoptaron al PAN, le dieron capacidad de conectar con la gente. Forjaron una nueva relatoría y un discurso político que convenciera no sólo a los panistas, sino a priístas y perredistas y a los cajemenses sin partido, quienes desde esas siglas lo convirtieron, por segunda ocasión, en un buen alcalde en el periodo 2003-2006.

Luego, seguiría sumando en su hoja de representación popular, con la diputación federal en 2006. Pero se atravesaría el padrecismo en 2009-2015, donde lo mantuvieron en estira y afloja, con cargos secundarios, hasta que intentó ser alcalde por tercera ocasión en 2015, siendo traicionado por las fuerzas oscuras de su mismo partido, situación que le negó el triunfo.

Hoy, Jesús y Sóstenes renuncian al PAN. Saben que no hay mañana para ellos y su gente, que es mucha; porque las familias que tienen secuestrado a ese instituto en Cajeme y en Sonora, no permiten que nuevos aires entren a su tejido verdadero que es la militancia, que son sus simpatizantes. Y, desde ahora esas familias comienzan a construir núcleos de mando, cerrados y llenos de conveniencias, que, seguramente, los conducirá a la derrota en el 2021, no obstantes las alianzas que ya proceden a forjar…

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes Estuve ante la tumba de Tetabiate.- Crónicas para la historia (No. 91).- Cuando se conmemoró el centenario del sacrificio del caudillo, la Nación Yaqui le rindió homenaje de libertad, sol, viento y serranía.- Hoy se cumplen 118 años de su muerte

Bernardo Elenes Habas

Cuando se cumplió el centenario de la muerte en batalla de Juan Maldonado Tetabiate -10 de julio de 2001-, el fotógrafo Rafael Camacho Esquer y yo, estuvimos ante la tumba del caudillo yoreme, en el Bacatete alto.

Juan Maldonado Tetabiate 2 Fuimos enviados por El Diario, a cubrir ese acto señero, en el que la Nación Yaqui dejó testimonio de fecha tan significativa para su historia, con un ceremonial de libertad, viento, sol y serranía, en el lugar donde se encuentran los restos de uno de los guías más legítimos de la tribu, al pie de las ruinas de un cuartel militar porfirista construido con torreones de adobe y piedra, mudos testigos de enfrentamientos y de los planes de exterminio contra la indomable etnia, liderada a finales del siglo IX y principios del XX, por Tetabiate (Piedra Rodada).

Fue invitado a tan solemne acto el entonces gobernador de Sonora, Armando López Nogales, quien acompañó a las autoridades tradicionales, consejo de ancianos y tropa, donde la voz de Juan Silverio Jaime León –único orador-, resonó en las laderas del Bacatete, con los verbos y adjetivos que reconstruyeron en la línea del tiempo, el sacrificio de un pueblo indomable por su historia, tradiciones, dialecto, familia.

Ahí, Juan Silverio, el bisnieto de Ricarda León, protagonista del libro “Testimonios de una mujer yaqui”, referente a las crueles deportaciones de las familias de la tribu, mismo que prologué hace años, dijo, en la entrada de su discurso:

“Buenas tardes señor gobernador, señores autoridades tradicionales, señores invitados a esta ceremonia luctuosa, queremos agradecer muy en especial a los descendientes de Juan Maldonado Tetabiate. Se encuentran personajes muy distinguidos de Tucson. En el otro país, también tiene descendientes Juan Maldonado y no se han olvidado de él.

“El 10 de julio del presente año se cumplieron cien años de la muerte de Juan Maldonado Waswechia, mejor conocido como Tetabiate, ejecutado por el ejército federal mexicano en el año de 1901. Aquí yacen los restos de aquel hombre que protagonizó uno de los pasajes históricos más sangrientos que haya vivido la tribu después de Hurdaide y Cajeme y de las políticas más devastadoras e inhumanas, el exterminio total de nuestro pueblo. “Aquí está Tetabiate, el hombre que dignificó la lucha de su pueblo en su afán de autonomía de gobierno y de territorio, aquel que quiso definir sus ideales y razones, firmando la paz con el supremo gobierno.

“Aquel que se formó a la sombra de otro hombre valeroso, José María Leyva (Cajeme), aprendiendo cómo luchar con inteligencia y sobrevivir a la política devastadora y cruel de esos tiempos. Tetabiate significa nuestra historia y no nos avergüenza compartirla con nuestros hijos y nuestros hermanos y parientes; mucho menos con gente ajena a nuestra raza, porque es un ejemplo de orgullo para nuestro pueblo y nuestras futuras generaciones…”.

Y, con voz premonitoria, Juan Silverio, dejó que volaran sus palabras: “Han transcurrido cien años, un siglo, y nos encontramos en un nuevo milenio y nuestro pueblo sigue luchando. Hoy esta lucha de resistencia se desarrolla a través de diversas vías. Algunos pueblos, obligados por las circunstancias del momento han optado por la rebelión, otros por la movilización social; otros leTumba Tetabiatevantan su voz en los parlamentos de representación popular a donde han llegado porque las condiciones políticas así lo permiten.

“Por ello en la actualidad se abre una nueva fase de profundas transformaciones sociales, asentándose las bases para su desenvolvimiento y condicionamientos  de la época actual.

“Por un lado se alienta, mediante un decidido apoyo, una nueva organización económica, por el otro se inserta dentro de la estructura organizativa de nuestra tribu una serie de instituciones que gradualmente se han posesionado de los antiguos espacios de decisión, control y reproducción de los elementos culturales que los yaquis habíamos logrado conservar a través de los tiempos.

“Esta situación condicionó a la tribu a las directrices externas impulsadas por las políticas de los diferentes gobiernos nacionales. El resultado fue la generación de una profunda dependencia hacia el Estado mexicano expresada en las acciones de cada una de las instituciones que fueron encargadas de apoyar las distintas instancias de la vida productiva, organizativa y de bienestar social.

“En la reciente década la tribu yaqui decide encausar su propio proceso de desarrollo, condición que no implica modificar la estructura tradicional, sino la extensión de parte de la autoridad tradicional para operar y discutir con las instituciones la dirección del desarrollo económico, de bienestar social y de los valores culturales.

“Nuestra exigencia para el nuevo gobierno federal es el compromiso real en su reconocimiento al derecho de libre determinación de la tribu, no de coyuntura, sino en el marco de una profunda reforma de Estado que impulse acciones para el desarrollo y justicia mediante el apoyo de nuestros planteamientos…”.

Ruinas cuartel Hoy se cumplen 118 años de la muerte de Juan Maldonado Waswechia, el que forjó la Paz de Ortiz el 15 de mayo de 1897, pacto que fue traicionado por los porfiristas, porque el único objetivo que los movía era el sometimiento de la tribu. El que murió a los 44 años de edad defendiendo la libertad y dignidad de su pueblo, en el cañón del Mazocoba. El símbolo más legítimo de la resistencia yoreme.

Ese día, cuando se cumplió el centenario del sacrificio de Tetabiate, con un sol despiadado quemando la sierra, dije ante su tumba un poema que escribí en su memoria; platiqué con sus bisnietos provenientes de Estados Unidos; recorrí la cañada donde sembró su sangre, escuché el silbido agudo de las aves alertando presencias ajenas, desde las alturas. Me llené de nostalgias:

Yo tengo el corazón de tierra/ y la piel oscura, como tú./ Dentro de mí corren los ríos;/ siento que el aire y la montaña/ crecen como un murmullo mineral/ entre mis brazos,/ y el galope de la vida arde/ en mis venas/ con un fulgurante rumor/ de sangre constelada.

Llevo una sensación de eternidad/ que se convierte en herida cotidiana,/ en grito irrenunciable/ encadenado a tu recuerdo,/ en lámparas dormidas/ sembradas sobre el barro desnudo de tus huellas,/ en turbio tiempo ciego/ que exprime sus tormentas/ para darle a tu nombre/ el fresco olor rural de la distancia.

Te acecho en los recodos del camino./ Salto como una sombra en la arboleda,/ entre las cuchilladas vivas del invierno,/ y llego hasta los templos solitarios/ convocado por la cansada voz/ de las campanas.

Te escribo intensamente,/ con la caligrafía roja de mi sangre,/ desafiando la niebla,/ recorriendo el pecho palpitante de la tierra,/ para encontrar tu vocación de roca y de cristales.

Yo sé, abuelo, padre, hermano sensitivo de la noche,/ que los caminos de bosque y de rebaños/ lo iluminaron las líquidas estrellas,/ y que los pájaros tejieronRuinas cuartel 2 libertades/ depositando en tus labios florecidos/ el nido de sus cantos.

Tus voces argentadas y precisas/ midieron la extensión del sentimiento,/ sirvieron de antorcha en la nostalgia,/ fueron amor, bálsamo tibio,/ cuando narraron la pasión del pueblo.

Enséñame a asombrarme como tú./ A beberme la luz de las costumbres./ A dibujar con trazo firme y sin borrones/ el perfil verdadero de lo humano.

Llévame de la mano, hermano mío,/ hasta donde el sol se desparrama como trigo/ y va dorando la tarde con pan tibio,/ metiéndose en los valles,/ y a la garganta ronca de las cordilleras.

Yo sé que allí vive tu nombre,/ allí lo repiten las cañadas/ cuando el viento glacial/ besa sus piedras,/ y un siglo de raíces se estremecen.

Hermano, me duele la ciudad porque no canta./ El acero es helado como balas./ Y el asfalto conduce hasta la muerte.

Ya no trabajan su taller los carpinteros/ y la resina se secó en sus manos./ Ya no guían los pastores sus rebaños/ y el tambor crepuscular de nuestra raza/ comienza a claudicar sus tradiciones.

Se ha vuelto gris, fugaz, nocturno/ nuestro canto./ Las bocas turbulentas lo tornan inseguro,/ le dan impunidad y lo condenan/ a recoger los frutos/ sin haber puesto la semilla.

Pero tu puedes volver del Bacatete/ a repartir espigas para el hombre./ A unificar de nuevo la palabra./ A construir el sueño de la Patria/ desde el canto plural que te llevaste.

Tu puedes regresar hermano, padre, abuelo,/ para que sientas el calor de nuestras manos/ y nos muestres el murmullo de tu esencia,/ el silvestre recorrido de tu sangre,/ la cicatriz de luz que te heredó la sierra,/ tu convicción irrenunciable por el Hombre.

Nómbranos el rosal, la espina, la distancia./ Háblanos del rostro severo y noble de tu padre./ De las tibias manos de tu madre,/ y de la fe relampagueante de tu pueblo.

Juan Maldonado Tetabiate,/ te escribo humanamente,/ y se me viene el galope de tus luchas,/ tu vocación libertaria y justiciera,/ tu sacrificio en la Nación Yoreme,/ y te digo que es hora,/ que puedes bajar del Bacatete/ a repartir espigas para el Hombre.

(Fotos Faly Camacho: 1. Juan Maldonado Tetabiate. 2. Tumba del caudillo yaqui. 3. Ruinas del Cuartel del Bacatete. 4. Ruinas del Cuartel del Bacatete 2).

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Bernardo Elenes

Rescatar a la familia, el gran reto.- En México, la pacificación no será posible si el Gobierno de la Cuarta Transformación se empeña en atacar las causas que mantienen el alma herida del pueblo y sus contrastes sociales, con programas clientelares

Bernardo Elenes Habas

Una política social, justa y de fondo, debe avanzar en forma paralela al proyecto de pacificación del país, puesto en marcha por el Gobierno de la República, dentro de los ejes de la Cuarta Transformación.

Amlo Guardia Nacional

Sobre la Guardia Nacional, organismo cuyo funcionamiento no queda del todo claro en la conciencia de los mexicanos, se especula que mantendrá coordinación con elementos del Ejército, la Marina y fuerzas policiales estatales y municipales, desde los ámbitos de inteligencia para sofocar brotes de violencia.

Es decir, invariablemente dichos agrupamientos de salvaguarda y prevención, atacarán, como siempre, los efectos provocados por la delincuencia en todos sus niveles, principalmente en el temible rango del crimen organizado.

¿Pero, y las causas que generan esos brotes de conductas antisociales, algunos muy arraigados, quién y cómo las combatirán?

Es evidente que el tejido social de las comunidades del país, está muy maltratado; el alma generosa de los pueblos se volvió, inexorablemente, desconfiada, maliciosa, rebelde, porque los tiempos, la clase política y los mismos gobiernos, contribuyeron a provocar esa mutación de sentimientos que tenían raíz en la bondad, la sencillez y la solidaridad humana, dando paso a la conversión en gente insegura, colocándola, en muchos casos, en el borde de la indiferencia ante el sufrimiento ajeno, con una lamentable pérdida de capacidad de asombro, de deshumanización gradual…

Si el gobierno de la Cuarta Transformación ha marcado su ruta invariable para pacificar a México, depositando en la Guardia Nacional

Pobreza en México

ese portentoso cometido, es preciso que sus operadores, sus ideólogos, pensadores quienes saben trascender en la línea del tiempo con herramientas propicias, preparando el advenimiento futuro a través de cambiar el presente, tengan claro que hace falta, también, crear un frente nacional de grandes proporciones encaminado a detectar los núcleos de injusticia social, los espacios donde la economía de las familias las mantiene estáticas o en retroceso, sin horizonte cierto, sin sueños benéficos que les alimente el alma.

Porque, ya comienza a comprobarse que no son suficientes los apoyos directos del Gobierno de la República a mexicanos de la tercera edad, para que sobrelleven su tramo final por la vida. Como tampoco son satisfactorios los respaldos a jóvenes que estudian, que trabajan, o no lo hacen, porque no deja de ser una filosofía paternalista y clientelar, humedecida por la desconfianza.

Y todo esto permite sopesar que se está descuidando la célula fundamental de toda sociedad: la familia.

Destruyendo sus valores, sus principios. Enfrentándola a cambios que desgastan su espíritu primigenio, en lugar de fortalecerlo.

Guardia Nacional 2

Aquéllos que se han propuesto la pacificación del país, tendrán que enfocarse también a luchar contra las causas de la grave problemática de la violencia en pueblos y ciudades, y no solamente pretender combatir los efectos.

Deberán aceptar que es la economía, la que no ha sido conducida por los puentes de la verdadera justicia social, la que está fallando.

Que la falta de equilibrio en la distribución justa de la riqueza que es heredad común de todos los mexicanos, provoca familias desintegradas por la ausencia de oportunidades; donde la mesa ante la que se sentaban padres e hijos, a la hora de los alimentos y las palabras fortalecedoras de cuerpo y alma, prácticamente se ha borrado de muchos hogares, porque en miles, millones de ellos, la madre se constituye en jefa de casa, y generalmente a la hora de la comida no está presente porque tiene que trabajar para proveerse de algunos alimento, quedando los niños a merced de la calle, sus acechanzas, que se convierten, con el tiempo, en senderos tortuosos por donde se llega al infierno de las drogas, el robo, la prostitución, la violencia indecible.

Atender la integración de la familia para la pacificación de México, desde su alma lastimada, se convertiría en un gran reto nacional.

Sería una proeza transformadora, capaz no de construir nuevos valores y formas, sino de rescatar el espíritu que los tiempos y los malos gobiernos han destruido.

Sí, ese espíritu acribillado por economías cifradas en corrupción y ambiciones de grupos. Propiciando abandono, miseria, egoísmos, donde cada ser humano, hombre, mujer, joven, niño, tiene que luchar por su supervivencia en una jungla enmarañada y cruel, espacio de poderosos, en que la familia, poco a poco, está dejando de existir como embrión de toda sociedad…

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes

¿AMLO quiere a Sonora para Morena?.- Comienzan a tejer las estrategias para el 2021.- Y es que los aspirantes Ernesto Gándara, Rogelio Díaz Brown, Miguel Ernesto Pompa, Antonio Astiazarán, Ricardo Bours, Jorge Vidal Ahumada, suenan, unos más otros menos, en el contexto político

Bernardo Elenes Habas

Serán condiciones diferentes a las de hace un año, las que enfrenten los partidos, y por supuestos sus candidatos, durante el proceso electoral del 2021.

Ernesto Gándara Camou

Imposible que fuese una réplica del tsunami del 1 de julio de 2018, porque el tiempo comienza a madurar la visión ciudadana y su capacidad de análisis, de tal manera que ya no prevalecen las pasiones y necesidades urgentes del cambio, sus expectativas planteadas el año anterior. Ahora, se sopesa lo positivo o negativo de la nueva realidad que se vive. Se avizora el horizonte que podría presentarse en dos años más.

Las campañas y los comicios del 2021 carecerán, pues, del ingrediente de hartazgo provocado por la corrupción de gobiernos priístas y panistas en el país; y dependerán, en mucho, si Morena sueña con triunfos, de la buena mano, inteligente y firme, sin peligro de desbarrancar en los extremos de lo incierto, con que conduzca el Gobierno de la República el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero también se tomarán en cuenta los desaciertos. Los arrebatos de intolerancia, el navegar contra corriente, sin una definición política clara, con un gabinete híbrido que no puede proclamarse de izquierda, porque está integrado por personajes disímbolos en los parámetros de la geometría ideológica.

Los recientes comicios de junio 2019 se convierten en lección fehaciente de que en política cuenta decisivamente la dinámica de pensamiento de la ciudadanía, la que, aunque pareciera impredecible, suele acumular experiencias, desencantos, injusticias, y contra las agendas de encuestadores y analistas, expresar su realidad, cobrand

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o facturas y dando giros memorables a todas las predicciones.

Las lecturas que dejaron dichas jornadas electorales en varias regiones del país, fueron significativas: revelando que Morena no es una semilla permanente en la conciencia de la gente.

Esto permite vislumbrar que para el 2021 se tendrán más elementos de juicio, más información de forma y de fondo sobre los comportamientos positivos o negativos de los gobiernos emanados de los diferentes institutos políticos, incluyendo la Presidencia de la República, Congreso de la Unión, Congresos locales, presidencias municipales, con los que se trazará el mapa político y social real sobre el que se expresará, en dos años más, el pensamiento ciudadano con libertad y sin fanatismos.

Por eso no es fortuito que en Sonora, entidad que tiene especial significado para el Gobierno de la República, por su potencial económico y las fuerzas sociales y políticas que en su interior prevalecen, éste sopesa que ya comienzan a adelantar tiempos y alternativas personajes del PRI, PAN, independientes, y para no quedarse atrás la Cuarta Transformación incluye en el juego a Morena, motivándola a que asome los rostros de Alfonso Durazo, Jorge Taddei, de la petista Ana Gabriel Guevara, y más reciente el de Alejandro Esquer Verdugo, cajemense nacido en el Plano Oriente y que goza de una c

AlejandroEsquer

ercanía comprobada con AMLO.

Tal vez estén comprendiendo los estrategas de la Cuarta Transformación y el mismo Presidente, que ante la irrupción de aspirantes disímbolos en el terruño, como Ernesto Gándara Camou, Rogelio Díaz Brown, Antonio Astiazarán, Ricardo Bours, Miguel Ernesto Pompa Corella, Jorge Vidal Ahumada, se volverá complicado hacer triunfar a Durazo Montaño, quien tiene como principal vara para medir sus capacidades la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, donde se le complican fuertemente las cosas con la Policía Federal, la Guardia Nacional y una pacificación que se mira incierta, y en el caso de Ana Gabriela, tal parece le construyeron una pista para que corra no hacia la meta, sino al abismo político; de ahí la importancia de crear un nuevo perfil –Esquer Verdugo-, surgido del Valle del Yaqui, donde se forjan los triunfos o derrotas de los candidatos a la gubernatura, bastión político que no tienen muy seguro López Obrador y su partido.

Le saludo, lector.

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