Bernardo Elenes Luchador Social, Ramiro Castelo Delgadillo.- Crónicas para la historia (No. 150).- Murió un líder agrario de la estirpe de Jacinto López, Ramón Danzós Palomino, Machi López, Bernabé Arana, aunque sus luchas fueron en etapas diferentes de la vida, pero con una misma raíz en los ideales.

Bernardo Elenes Habas

Ramiro Castelo Delgadillo, era de la estirpe de Jacinto López, Ramón Danzós Palomino, Machi López, Bernabé Arana, aunque sus luchas fueron en etapas diferentes de la vida, pero con una misma raíz en los ideales.

Paro de tractores Cajeme Había nacido en 1937, cuando florecieron los ejidos en el otrora Valle latifundista, con el reparto de Tata Lázaro.

Creció en ese ambiente de ideales socialistas. Era apenas un adolescente de 16 años de edad, cuando fue asesinado cobardemente el Machi López (noviembre 26 de 1953). Hecho terrible que lo marcó para siempre y le confirmó el llamado de la tierra, su reparto justo, su repudio al latifundismo.

El viernes 10 de julio, murió Ramiro a los 83 años, abatido por el Covid-19, batalla que ya no pudo sostener y que lo obligó a sembrarse con sus ideales libertarios en la parcela de su pueblo.

“Falleció hoy nuestro Líder Histórico en la lucha agraria, Ramiro Castelo Delgadillo”, me compartió su tristeza en un mensaje de whatsapp, mi amigo Luis Alfonso Valenzuela Segura, la noche del viernes.

Y, ciertamente, Ramiro dejó huella abriendo cauce a través de la denuncia, los plantones, los señalamientos en un Valle que estaba y sigue estando, en una cuantas manos, a pesar del reparto de noviembre de 1976, donde Juan de Dios Terán y Heriberto García Leyva, fueron protagonistas de las invasiones al predio agrícola 717, donde su suscitó la masacre de Río Muerto, con siete campesinos acribillados.Ramiro Castelo Delgadillo

Eran los días de la ira. Cuando el presidente Luis Echeverría Álvarez, ejercía su último año de gobierno generando el llamado Pacto de Ocampo, para asestar  un golpe demoledor al Valle del Yaqui con el reparto de 37 mil hectáreas agrícolas y 61 mil de agostadero.

En esos avatares, desde antes del reparto, tenía sus manos metidas, su temperamento, su liderazgo Castelo Delgadillo, el muchacho aquel que jugaba béisbol en el Campo 30 y que soñó, alguna vez, junto con mi primo Francisco Ibarra Armenta, llegar a ser profesional, porque ambos eran de sobradas facultades deportivas.

Carlos Navarro López, de las raíces fundadoras del PRD en Sonora, mantiene en alto la figura y las luchas de Ramiro Castelo, a quien ubica como un símbolo de tenacidad y esfuerzo para que se abrieran los cauces de la afectación de latifundios en el campo sonorense, y como figura señera de las luchas sociales en el país.

Reparto de tierras “Ramiro es la figura principal, es el líder, tiene bajo su liderazgo a más de ocho mil campesinos que colocan banderas rojinegras en todos los ejidos; les enviaba comida cuando el ejército sitió el predio, cuando les taparon los canales para que no les llegara agua, pero ellos convencieron a los soldados para que durante las noches dejaran pasar el agua, entraran reses que los ejidos aportaban para que comieran. Fueron meses inolvidables y este hombre fue la figura principal de esa lucha”, dice Carlos, recordando Río Muerto.

Castelo Delgadillo mantenía la convicción de que los líderes auténticos jamás se jubilan porque deben de morir enarbolando sus banderas.

Durante los trienios municipales en Cajeme de Adalberto Rosas, Eduardo Estrella, Sóstenes Valenzuela Miller, Jesús Félix Holguín, Faustino Félix Escalante, Raúl Ayala Candelas, Javier Lamarque Cano, Ricardo Bours Castelo, Francisco Villanueva, Manolo Barro, Rogelio Díaz Brown, Faustino Félix Chávez, se le veía en los pasillos de palacio, gestionando a favor de campesinos y habitantes de colonias populares, con insistencia inquebrantable.

En ese lugar, mientras cubría la fuente como el reportero que soy, conocí muchas de sus anécdotas y de su carácter explosivo cuando por alguna razón, asomaba la llama de la injusticia.

En ese espacio y en las tomas de tierras, aprendí a valorarlo.

Descansa en paz, Ramiro Castelo Delgadillo.

—–o0o—–

Estándar

Bernardo Elenes Poema de domingo.- Algunos se marcharon prematuramente, cuando la juventud les sonreía y luchaban por su ideología florecida. Otros, trascendieron distancias llevando el sol de la madurez en sus alforjas. Todos amaban la canción, los poemas. Sabían navegar el sueño azul de las guitarras. Profesaban el ideal de la justicia y la libertad. ¡Mis amigos!

Bernardo Elenes Habas

¿AMIGOS, DÓNDE ESTÁN?

Amigos,

que se marcharon dormidos

entre el humo del recuerdo

buscando la eternidad.

Amigos,

compañeros de camino,

de alegrías y desvelos, un crepuisculo

¿dónde, dónde, dónde están?

Amigos,

que compartieron conmigo

el canto de la guitarra,

lluvia, frío, soledad.

Amigos,

tengo en el pecho un vacío,

corazón estremecido,

que a veces quiere llorar…

Amigos,

sembradores de ilusiones

en noches de serenata,

de vino, estrellas y amor.

¿Recuerdan cuando soñamos

en lograr un mundo justo

de igualdad, paz, libertad?

Queríamos que los niños

tuvieran techo y comida,

también zapatitos nuevos,

y un horizonte de luz.

Amigos,

que compartieron conmigo,

el canto de la guitarra,

lluvia, frío, soledad.

Amigos,

tengo en el pecho un vacío,

corazón estremecido,

que a veces quiere llorar…

Amigos…

(Poema-canción, acompañado a la guitarra en círculo de Sol: Sol mayor, Mi menor, La menor, Re séptima, 3 por 4).

—–o0o—–

Estándar

Bernardo Elenes Los tiempos por venir requieren unidad.- La posibilidad de que se derive más agua del Río Yaqui al acueducto Independencia, preocupa a Cajeme y a la Nación Yaqui.- El alcalde Mariscal Alvarado envío carta a Célida López, invitándola a mantener una política integral de gestión ante la Federación y el Estado.

Bernardo Elenes Habas

Nadie debe apostarle a la división de los sonorenses.

Menos en tiempos tan álgidos como los que se viven por el impacto de la emergencia sanitaria, con un augurio de repercusiones negativas en la economía de las regiones.

un acuaférico para Hemosillo Por eso, causa preocupación profunda en Cajeme y comunidades de la Nación Yaqui, la pretendida continuidad del acueducto Independencia en Hermosillo, con la implementación del ramal norte contemplado en sus planos originales, al que, han llamado ahora acuáferico oriente, en esta disfrazada modalidad.

Sería lamentable revivir heridas no cicatrizadas entre sur y norte, debido a desencuentros y ausencia de sensibilidad política y social, ante la posible cerrazón de no explorar, por parte de los promotores de la citada obra, otras alternativas alejadas de un acueducto que causó odios y agravios entre sonorenses, y cuya legalidad jurídica está en entredicho.

Se está en tiempo de recapacitar por parte de quienes promueven dicho proyecto encabezado por la alcaldesa de Hermosillo, levantando la mira.

Fortaleciendo la unidad y la moral de las familias. Intentando otras alternativas y no pretendiendo sustraer agua de una región que también la necesita, y no satisfacer con el  líquido ajeno anhelos de crecimiento inmobiliario e industrial de otras latitudes.

La voz de las mujeres del Movimiento Ciudadano por el Agua, a través de Martha Luz Parada, ha rechazado dichas pretensiones con argumentos convincentes. Lo mismo la dirigencia de Canacintra Obregón, a través de su presidente Julio César Pablos Ruiz, quien se pronunció porque las inversiones para el desarrollo económico se canalicen correctamente hacia regiones que poseen agua.

El tema del agua no debe politizarse y dividir de nuevo a Sonora y sus regiones, advirtió Pablos Ruiz, presidente de dicha cámara.

Cajeme cuenta con ese recurso indispensable para el desarrollo económico, por lo que las nuevas inversiones deberían canalizarse más hacia aquí y no a regiones que no tienen suficiente agua.

Llevar las inversiones que carecen de líquido en forma suficiente, es intentar un crecimiento no sustentable. Dijo.

Por su parte, el alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado, salió también en defensa de su comunidad, buscando que prevalezca la armonía entre suracuaferico y norte. Dirigiéndole una carta conceptuosa sustentada en la buena voluntad y en el equilibrio razonado de las regiones, a su homóloga, Célida López Cárdenas, quien es también de su mismo partido, Morena, invitándola a impulsar ante el Gobierno Federal y Estatal, una política de gestión de más agua para todos.

Este es el texto:

Estimada alcaldesa:

Me he enterado por los medios de comunicación que has iniciado un proceso para construir un ramal llamado “Acuaférico Oriente”, para incrementar el abasto de agua potable al sector norte de la ciudad de Hermosillo.

Comparto contigo el espíritu de las iniciativas que pretenden resolver las diversas problemáticas de cada una de nuestras comunidades.

Sin embargo, también me he enterado por los medios de comunicación de la posibilidad real de que la eventual operación de dicha obra de infraestructura podría representar un incremento de la extracción de agua de la cuenca hidrológica del Río Yaqui, para trasvasarse a través del llamado “Acueducto Independencia” hacia la cuenca del Río Sonora, sobre la cual se encuentra asentada la ciudad de Hermosillo.

Es mi deber, como ciudadano cajemense, como compañero tuyo y, sobre todo, como presidente municipal de Cajeme manifestarte, respetuosa pero firmemente, nuestra inconformidad con cualquier acción que perjudique o complique el desarrollo de nuestra región sur de Sonora. Es nuestra convicción que el desarrollo de las diversas regiones de nuestro estado debe ser armónico, equitativo y justo; por lo que nos oponemos a cualquier visión que privilegie el desarrollo y la viabilidad de una región en detrimento de otra. La sola posibilidad de trasvasar más agua del Río Yaqui a Hermosillo es razón de preocupación de todos los cajemenses.

Todos sabemos que la disponibilidad de agua es un problema general no sólo en nuestro estado, sino en todo el país y muchas regiones del mundo.

Pero no nos parece correcto ni justo trasvasar agua de una región a otra para resolver el problema en una parte provocando un problema igual o mayor en otra.

No puede justificarse el trasvase de agua de una cuenca hidrológica a otra si el agua no sobra en la cuenca de origen. Estamos convencidos de que la solución a esta problemática general está en la gestión de más agua para todos, así como en magnas obras de infraestructura hidráulica que permitan aprovechar y administrar mejor el agua de las cuencas hidrológicas que tienen excedentes.

En virtud de lo anterior, te invito a que juntos impulsemos ante el Ejecutivo Federal y ante el gobierno de Sonora una política integral de gestión de más agua para todos, mediante la desalación de agua de mar, opción viable y de hecho ya iniciada en nuestro estado; y en la concreción de un Plan Hidráulico del Noroeste, que ha sido postergado por distintas administraciones tanto federales como estatales.

Los tiempos por venir requieren de la unidad de todos nosotros. No provoquemos de nuevo el divisionismo entre los sonorenses.

Te saludo con respeto.

Le saludo, lector.

Estándar

Bernardo Elenes

La ordeña de los “Pinolillos”.- En los años 30 y 40, tenían un corral con más de cien vacas en la esquina de Puebla y 6 de Abril.- “Era un verdadero ranchito”, me comentó hace 43 años doña Ramona, viuda de Gregorio Dávila

Bernardo Elenes Habas

Era el Cajeme de los años 30, 40 y más atrás.

Tiempos en que la comunidad mostraba su ambiente rural, con calles desnudas que se convertían durante tiempo de aguas, en verdaderos arroyos, como cuentan los viejos.

corral pinolillos 6

La Saperoa (6 de Abril); Cuchus (Jesús García); Tésamo (Niños Héroes); avenidas por donde corría el agua bajando desde los cerros del oriente, inundando a su paso el Plano Oriente, hoy colonia Benito Juárez, y luego a la ciudad sencilla y solariega, donde ciertamente, como canta en sus estrofas líricas el corrido de Adolfo de la Huerta, “hasta el más chico tenía su tostón”.

En esos tiempos, que ahora se antojan lejanos y cargados de nostalgia para muchos pobladores que caminaron calles y veredas del Cajeme gobernado por Dolores Cuevas, Flavio Bórquez, Ramón M. Real, Ignacio García, Abelardo Sobarzo, Heriberto Salazar, Vicente Padilla, las orillas de la ciudad se extendían a la calle 200, y más allá de la California con la naciente colonia Hidalgo al poniente, a la que denominaban “Los Cartelones”.

Precisamente, en lo que hoy son las calles 6 de Abril y Sinaloa, después en 6 de Abril y Puebla, esquina norponiente, funcionaba desde hacía años una ordeña con su corral, sus vacas, y el chiname (casita de horcones, con techo de tierra, paredes de carrizo ripiadas con lodo y paja) de la familia de Gregorio Dávila, a quien conocían con el apodo de “El Pinolillo”.

Alguna vez, cuando Cajeme cumplió su primer cincuentenario como Municipio (1977), cuyo destino era conducido por el doctor Oscar Russo Vogel (1976-1979), platiqué con doña Ramona viuda de Dávila, quien aún radicaba en ese solar.

Sus recuerdos fluían, a veces salpicados por sus lágrimas, evocando tiempos idos.

Anciana bondadosa, me regaló algunos de sus recuerdos. Vivencias sencillas, llenas de sol y lluvias.

Ella, doña Ramona Vda. de Dávila, me lo contó hace 43 años, diciéndome que cuando se perdían los “rebiates” en la inmensidad gris del polvo y la distancia,

corral pinolillos 4

para conducir el grano que nacía en las fecundas tierras del Valle del Yaqui, se quedaba parada en la entrada de su pequeña casa de tierra y carrizo, contemplando cómo se iba su esposo, don Gregorio Dávila, a buscar el pan para sus hijos. A recorrer el verde y la esperanza del Valle.

-¡Qué tiempos aquellos! –dice-, y en su rostro se dibuja una conjugación de alegría, ansias y tristeza. Sentimientos que iluminan sus ojos cansados con el chispazo del recuerdo…, de esos recuerdos que hasta se vuelven lágrimas…

-Yo nací en Mazatán, un pueblito que está de Hermosillo para arriba –me dice doña Ramona, al principio de una tarde reseca y de lumbre de este mes de agosto, en el interior de su casa, ubicada en calle Puebla 740 sur, casi al llegar a la 6 de abril-, un 31 de agosto de 1906. Pero estuve muy poco en mi pueblo natal, porque luego me llevaron a Hermosillo, donde pasé la mayor parte de mi juventud. Íbamos toda la familia.

-Mis padres fueron Adelina Lucero y Florencio Paco. Contraje matrimonio en Hermosillo con Gregorio Dávila. De ahí nos trasladamos a esta región del Yaqui, el 15 de enero de 1926. Llegó mi esposo aquí a trabajar. Construyó una casita de horcones, carrizo y tierra, en lo que ahora es la esquina de Miguel Alemán y Rodolfo Elías Calles. Y en octubre del mismo año, fue mi esposo por nosotros a Hermosillo. Teníamos cuatro hijos.

-Cuando llegamos, casi no había casas. Una que otra, salteada entre los llanos, ¡puro mezquite, puro monte! No había ni calles, eran caminos que hacían los troques, los rebiates, cuando pasaban rumbo al Valle…Eran muy pocos los carros de carga, porque apenas se comenzaba a poblar.

corral pinolillos 2

-A mi esposo le decían sus familiares y amigos el “Pinolillo”, esto le venía desde su abuelo y era por su amor a los caballos, a las carreras. Gregorio tenía algunos caballos corredores, era su gran diversión; lo demás era trabajo.

-En aquellos tiempos, cuando nos vinimos, tenía dos carros. El mismo conducía uno, y el otro un sobrino, ya fallecido, de nombre Guillermo Dávila. Transportaban el arroz que se sembraba en el Valle. No había otros cultivos. Lo traían a los Molinos del 65.

-Luego que estuvimos viviendo en la ahora esquina de Miguel Alemán y Rodolfo Elías Calles, mi esposo compró el solar en donde actualmente estamos –Puebla y 6 de Abril-. En este lugar llevamos radicados más de 40 años…creo que cincuenta. Desde aquí me iba al mercado de petate entre el quelital, por veredas apenas dibujadas. Los cosas muy baratas. Alcanzaba para todo. Mi segunda casa también fue de horcones. Un chinamito.

-Gregorio llegaba tarde de su trabajo, casi a media noche. Yo me encerraba con los cuatro niños que en ese tiempo tenía; es que vivía en la orilla del pueblo, sin luz, sin nada, sólo las lámparas de petróleo que alumbraban la oscuridad densa.

Recuerda doña Ramona que en las esquina de las calles Veracruz y 6 de Abril, había un corral de vacas pintas de negro. Era de un señor que se apellidaba Woller. Tenía como treinta o cuarenta reses. ¡Nosotros también teníamos nuestro corral con más de cien vacas. Era un verdadero ranchito en el pueblo!

-Por las mañanas las sacábamos a pastorear en los terrenos de la calle 200, es decir, el boulevar Elías Calles, por donde está la embotelladora. Era puro ramal. Crecía el quelite alto. Las ordeñábamos temprano y las echábamos fuera, para allá se iban a pastar. Por la noche recalaban solas a los corrales.

-¡Y no éramos los únicos, había alguna gente que tenían sus corrales! Pero ya después comenzaron a pedirnos que sacáramos los animales del área, cuando creció el pueblo. ¿Y ya ve, ahora, como está de poblado? ¡Quedamos nosotros casi en medio; y pensar que estábamos entre el monte, con cien cabezas de ganado, chivas, borregos, gallinas, cochis!

-Lográbamos hasta cuarenta y cincuenta litros de leche. La vendíamos en unas tazas de fierro, a diez centavos la tacita.

Rememora doña Ramona, la forma en que se surtían de agua, primero trayéndola del canal bajo, luego el surtimiento de los barriqueros y hasta los primeros entubamientos particulares.

-El agua para uso del hogar y beber, la teníamos que traer del canal. Los tinacos los pusieron después. Mi esposo acarreaba doce latas, de esas donde vendían la gasolina. Eran para el consumo de la semana. Fue don Carlos Snewder quien abrió un pozo por estos rumbos, allá en las calles Zacatecas y 6 de abril. Hizo una red de tubería hasta las casas. Tenía que pagarse 10 pesos mensuales por consumo. Muchos tenían tubería de la que instalaba don Carlos, el alemán… También vendían el agua los barriqueros a 5 centavos la lata.

Doña Ramona Vda. de Dávila, residente en Cajeme desde 1926, recuerda con claridad el nacimiento del pueblo, las lluvias torrenciales que estremecían los cielos e inundaban la tierra. Añora con nostalgia a su esposo Gregorio Dávila, con quien procreó trece hijos, de los que murió uno, Gregorio: Fernando, Rubén, Roberto, Guillermo, Loreto, Ramona, Guadalupe, Ana María, Antonieta y María del Carmen.

Cuando realicé la entrevista el 27 de agosto de 1977, contaba ella con 71 años. Era el prototipo de la mujer cajemense, de quienes con entereza y amor supieron de las vicisitudes y de las angustias de cuando Cajeme, el pueblo, abría sus ojos a la vida, y ella, como muchas amas de casa, como muchas madres de familia, contribuyó al crecimiento de la ciudad, de esta ciudad, de este municipio de contrastes que vibra cada amanecer al impulso de sus buenos hijos y de su tiempo…

Estándar

Bernardo Elenes

Bomberos de Cajeme, 71 años.- Este noble y sólido grupo de salvamento fue creado el 4 de julio de 1949.- Ramón M. Ochoa, Claudio Dabdoub, Francisco Obregón, J. Encarnación Chávez, Ernesto Forgach, José L. Guerra Aguiluz, algunos de sus fundadores

Bernardo Elenes Habas

El Día del Bombero, de acuerdo a decreto presidencial del 22 de agosto de 1951, es celebrado el 4 de julio, con los antecedentes históricos de que fue en el Puerto de Veracruz, también un 22 de agosto pero de 1873 cuando se creó el primer Cuerpo de Bomberos.

Bomberos 71 años

En Cajeme, los héroes de pie que conforman ese noble batallón de salvamento, recuerdan tradicionalmente a aquellos que cayeron en cumplimiento de su deber, como Ernesto Partida López y Manuel de Jesús Medrano Félix, quienes el 7 de febrero de 1999 murieron en el incendio de la empresa de embutidos Burr, en calle Jalisco norte, de Ciudad Obregón.

Claudio Dabdoub Sicre, quien heredó a la comunidad su libro de investigación y testimonios “Historia de El Valle del Yaqui”, fue quien tuvo la visión en 1948 de formalizar en la ciudad un Cuerpo de Bomberos. Sin embargo, su anhelo no tuvo éxito por circunstancias técnicas y falta de operatividad en la adquisición de equipamiento para extinguir llamas, lo que creo divergencias entre los integrantes del primer organismo que se conoció como Club de Bomberos Voluntarios.

Y fue al año siguiente, 1949, cuando Ramón M. Ochoa, retomó las gestiones de Dabdoub Sicre, constituyendo tan importante institución el 4 de julio, contando con el apoyo de un sólido grupo de ciudadanos comprometidos con su comunidad, destacando Pedro Zaragoza Maytorena, Francisco Obregón Tapia, Claudio Dabdoub Sicre, Juan M. Hernández, J. Encarnación Chávez, Ernesto Forgach, Juan B. Dávila, José L. Guerra Aguiluz, Abelardo Sobarzo, Gerardo Valenzuela, doctor Regino Ibarra, Jorge Parada.

Narra Alfonso Mexía Díaz (hijo del Primer Cronista de Ciudad Obregón, Miguel Mexía Alvarado), en su libro “Cajeme, regreso a las raíces”, sobre la

primeras máquinas

integración del grupo de salvamento en 1949 que: “El Club de Bomberos Voluntarios de Ciudad Obregón, A.C., adoptó este formato de organización debido a que el Gobierno del Estado había decidido cooperar con el 50 por ciento del valor de una máquina extinguidora y establecía el requisito para cumplir su ofrecimiento de que existiera un núcleo de individuos así organizados.

“Sin embargo –continúa narrando Mexía Díaz- como suele suceder con demasiada frecuencia, tal ofrecimiento no pasó de ‘eso’ y en esas condiciones fueron sorprendidos por una de las mayores conflagraciones que haya ocurrido en esta ciudad. Fácil pudiéramos compararla con las de la Tienda Ley, V.H. y Burr que en los últimos años quedaron registradas como contingencias de gran relevancia. Pues bien en aquellos años el fuego consumió las siguientes negociaciones: Botica Cajeme, La Fama, Zapatería El Segundo Cielo, el almacén del Banco del Pacífico, S. A., y varios consultorios y oficinas anexas.

“En el trance, poco o nada se pudo hacer, pues del total del personal con que se creía contar solamente tres o cuatro prestaron servicio de salvamento. Las hachas, piquetas y baldes eran empuñados en su totalidad por ‘particulares’ ajenos al organismo. Gran desazón experimentó el coordinador al sorprenderle una contingencia de esta naturaleza sin el elemento mecánico ni humano de qué echar mano. Quienes lucharon en aquella ocasión contra el fuego lo hacían con una completa carencia de identificación y disciplina sumada a la ignorancia absoluta de los más elementales métodos de extinción de incendios…”.

Edificio bomberos 1957

Grandes batallas contra el fuego, salvando vidas y bienes han enfrentado desde 1949 a la fecha, quienes son parte de una cadena sensible de voluntades y disposición humana para servir.

Tareas que se han cumplido lo mismo en los lejanos días que se marcharon con los remolinos que se formaban en los llanos de la ciudad de hace 60 años, rescatando de las llamas viviendas, comercios, industrias, despepitadoras de algodón, vehículos, y entregando, también, cuerpos de personas lamentablemente fallecidas en canales de riego y otros espejos de agua a sus familiares, como lo hacen ahora, con vocación que es parte de su genoma humano, sus elementos, porque muchos de ellos son nietos e hijos de Bomberos.

Comanda el Cuerpo de Bomberos que cuenta con 87 elementos de línea y 30 voluntarios, Ángel García Tellechea. En sus 71 años de funcionalidad, por la institución han pasado 15 comandantes.

El patronato es presidido por Carlos Ibarra Beltrán; vicepresidente Antonio Valdez Villanueva; tesorero Juan N. Manjarrez Díaz; protesorero Leonel Sánchez Ulloa; vocales Salvador Icedo, José Alfonso Cáñez Báez, José María Parada Almada y Juan Manz Alaniz.

El alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado, felicitó a quienes son parte de tan importante organismo, señalando:

“Como cajemenses, estamos muy orgullosos del Cuerpo de Bomberos de nuestro municipio, sabemos el empeño que le ponen a su labor, porque siempre están para atender a la comunidad, sobre todo en los tiempos difíciles y fechas especiales, pues deben dejar su hogar para estar pendiente de los llamados de emergencia; en esta contingencia, han estado al pie del cañón, cumpliendo con las medidas sanitarias y sirviendo a la comunidad”.

—–o0o—–

Estándar

Bernardo Elenes

Poema de domingo.- Sí, es la pandemia golpe duro de la vida que obliga a reflexionar y a darle luz a sentimientos solidarios, llenos de amor y fe. Pero también, permite mirar el rostro oscuro de los seres. Descubrir a quiénes ven al rayo del dolor y de la muerte como puente por donde pueden avanzar sus ambiciones. Es, cuando el poema se convierte en herramienta social ¡y grita y deja claro que el barro con que se amasan las emociones, la sencillez, la capacidad de asombro, no es el mismo, a pesar del dramatismo evidente, entre los seres humanos…!

Bernardo Elenes Habas

EL MAR DE LA PANDEMIA

Desfilan sentenciados

entre sombras,

sumergidos en el mar

thumbnail_20200605_193318

de la pandemia.

Quieren nadar,

alcanzar la superficie,

suplicarle a Dios

un sorbo de aire puro,

pero el oleaje oscuro,

tormentoso, terrible,

lo ha cubierto todo

como un apocalipsis

despiadado…

Desfilan sentenciados,

heridos de silencio.

La soledad se vuelve

preludio de agonía,

mientras que afuera

del mar de la pandemia,

ríen los incrédulos,

los miserables

que incitan a retar

al rayo del destino…

Muestran su hambre

de poder, hacen campañas,

firman denuncias,

buscan hundir al enemigo.

Preparan asaltos calculados,

queriendo demostrar

supremacía…

Ellos, los que ríen.

Los que hostigan,

Los que dividen.

Los que inoculan ponzoña.

Los que arrojan ácido

al rostro de la vida.

Los que regurgitan

su obsesión de podredumbre,

nunca han creído

que un día,

podrían estar, también,

caminando entre las sombras…

—–o0o—-

Estándar

Bernardo Elenes

¿Padrés cabalga de nuevo?.- La alcaldesa Célida López y el dirigente del PAN en Hermosillo, lo colocan en el debate público con el pretendido ramal del acueducto Independencia.- Votos de diputados cajemenses cantados contra el acuaférico.

Bernardo Elenes Habas

Sabe, el Siri Salido, que al subirse al ring hay que estudiar al enemigo. Sus estrategias. Preparación en el gimnasio, y hasta sus marrullerías.

Orlando Siri Salido

Por eso, ante un debate que se pondrá sobre la mesa del Congreso local, donde es diputado por el PT, escuchó, primero, las voces de los cajemenses, comunidad de donde proviene, para definir su voto sobre un tema que no es menor, porque no solamente atañe a la construcción de un acuaférico en Hermosillo.

Comprendió bien que no es tan simple lo que pretende la alcaldesa Célida López y sus poderosos asesores: llevar a cabo la realidad material de un ramal que conduzca agua para satisfacer, esencialmente, la visión de crecimientos inmobiliarios en esa área, pero partiendo de la raíz de una obra que representa el monumento a la ilegalidad promovida y ejecutada por Guillermo Padrés, secuestrando parte del agua que le corresponde al Valle del Yaqui y a la comunidad yoreme: el acueducto Independencia.

Y, con seriedad meridiana, el Siri tomó la decisión que desde el parlamento local, en su momento, votará en contra del acuaférico, porque escuchó la voz de sus representados quienes le expusieron la forma en que nació dicho acueducto a pesar de las protestas, razonamientos, batallas legales de la gente del sur de Sonora a través del No al Novillo. Pero Padrés y el PAN se empecinaron y atropellaron leyes y amparos para lograr su cometido, teniendo el respaldo del entonces presidente de México, Felipe Calderón.

Además, el PAN se siente orgulloso del desempeño del ex gobernador Padrés, y así lo expuso el actual presidente del comité de ese partido en Hermosillo, Luis Ernesto Nieves Robinson Bours, al apoyar el ramal norte:

“Ese Acuaférico para Hermosillo es urgente y necesario. Traerá muchos beneficios para los habitantes del norte de la ciudad y también habrá de ayudar para impulsar la actividad económica en ese sector. De la misma forma reconocer que esa obra es una continuación de un trabajo que inició Guillermo Padres Elías en su sexenio, pero que solo se pudo concretar el Acueducto Independencia”.

Está cantado, pues, el voto contra la continuidad de una obra mal nacida, por parte del Siri Salido, Rogelio Díaz Brown y Armando Alcalá, de Cajeme los tres.

Diputado Díaz Brown

¿Quién más se sumará?

El fallo definitivo tendrá que darse en el Congreso, cuando luego del análisis de la propuesta, los legisladores emitan su sufragio. Y para eso hay que esperar.

Lo que si toma visos de claridad, es cómo una administración supuestamente morenista –surgió del tsunami electoral del 2018-, encabezada por Célida López Cárdenas, tiene como su principal aliado al dirigente del PAN capitalino, Luis Ernesto Nieves Robinson Bours, y entre ambos no solamente han puesto sobre el debate público el tema del acuaférico, sino el nombre y la obra de Guillermo Padrés, quien está dejando de ser innombrable en Sonora, para convertirse en el salvador de Hermosillo.

¿Cabalgarán de nuevo Padrés y sus muchachos por las praderas sonorenses, apoyados por Morena y por el PAN, luego que astutamente comienzan a sacarlos del confinamiento que les había impuesto la historia por supuestas tropelías y saqueos a las arcas sonorenses?

Lo cierto es que a casi seis años de distancia, en el exgobernador y los integrantes del sexenio azul 2009-2015, no se cumplió aquel profético enunciado: Si alguien piensa que podrá disfrutar lo que indebidamente se llevó, que lo piense dos veces.

Quizás ya están de vuelta, impunemente enriquecidos.

Le saludo, lector.

Estándar

Bernardo Elenes ¿Serán elecciones diferentes, las del 2021?.- Crónicas para la historia (No. 146).- La pandemia y su estela de crisis económica, están generando las condiciones objetivas y subjetivas para que la ciudadanía construya un nuevo amanecer en política.

Bernardo Elenes Habas

La clase política tendrá que comprender que los tiempos actuales, con sus angustias indecibles por la pandemia que destruye vidas y estructuras económicas, marcarán cambios profundos en los procesos electorales del 2021.

Proceso electoral Se presiente, ahora, que ya no obedecerá esa actividad cívica encaminada a designar autoridades, a los usos y costumbres que han prevalecido largamente.

Es decir, se avizora que la forma ya no será el fondo, como se presumía y se practicaba en los hechos, con el obligado axioma de don Jesús Reyes Heroles, aquel legendario filósofo social, cuya sentencia se traducía con seis palabras: “en política, lo que parece es”.

Cada día queda más claro que no serán los partidos, sus siglas y colores. No serán los grupos poderosos impulsando a sus prohombres. No serán los apellidos ilustres que se repiten en la historia política de las comunidades, grabando en piedra sus biografías con la detentación de numerosos cargos públicos. No serán ellos quienes sigan marcando el principio y fin de las elecciones. No.

Serán, ahora, las personas. Su huella humana, su trazado social. La forma en que conectan con la gente y sus comunidades, responsablemente. Humanamente. Socialmente.

Serán aquellos que muestren humildad sincera, ganándose el respeto y la confianza, no adquiriéndola por dádivas y huecos compromisos, o mostrando falsas valentías para sobresalir, atacando a quien se le ponga enfrente, en un afán por demostrar que ellos si saben hacer bien las cosas y son superiores, porque losProceso electoral 2 avala su pedestal de triunfos económicos y políticos.

Esa nueva visión que germina en la conciencia de la ciudadanía, quien es la verdadera propietaria de los votos, permite sopesar que el listado de aspirantes a la alcaldía de Cajeme, por ejemplo, no es la tabla plana que se maneja con los pocos nombres de quienes han mostrado su interés por relevar a Sergio Pablo Mariscal Alvarado en el trienio 2021-2024, sino que, habría que agregarle otros nombres, como ya se está haciendo con el de la señora Margarita Vélez de Mariscal, Rosendo Arrayales, María del Rosario Oroz Ibarra, Leticia Burgos Ochoa, Brenda Jaime Montoya, Regino Angulo Rodríguez, Martha Luz Parada, Armando Alcalá, Fructuoso Méndez, Abraham Montijo, Jesús Félix Holguín, Miguel Ángel Murillo, Teodoro Bojórquez, Antonio Alvídrez, Adrián Manjarrez, Omar Serna, Juan Leyva, Carlos Castro Franco, entre muchos ciudadanos con capacidades probadas, y esencialmente, con vocación de servicio.

Claro que ellos tendrían que utilizar la plataforma de algún partido o transitar el difícil carril de los independientes, para ser incluidos legalmente en la competencia.

Pero, precisamente los institutos políticos, sus dirigentes, tienen en sus manos la alternativa de aceptar a alguien con luz propia, identificado con la ciudadanía, que sería la que deberá elegirlo en un proceso interno, y desde esa definición de conciencia, llevarlo al triunfo.

Se avizoran nuevos tiempos en contiendas electorales, donde se prevé que la ciudadanía vote por el candidato o candidata que le dicte su conciencia, más allá del oropel de la mercadología, de los discursos sin raíces, de las encuestas por encargo que, supuestamente, muestran a los mejores.

Si los cajemenses se deciden a construir y defender sus principios democráticos, podrían definir así, su verdadero nuevo amanecer.

Le saludo, lector.

Estándar

Bernardo Elenes ¿Rogelio encabezaría el movimiento contra el acuaférico?.- Ya lo hizo desde Cajeme, siendo alcalde, enfrentando a Guillermo Padrés y su ilegal acueducto.- Será revelador el fallo del parlamento local, ante la solicitud de la morenista Célida López.

Bernardo Elenes Habas

Están removiendo, desde el norte de la entidad, las heridas no cerradas de resentimiento, ira, impotencia, de habitantes del sur.

En su ambición de poder económico, el grupo político que se ostenta como desarrolladores inmobiliarios de Hermosillo, y que impulsa a la alcaldesa Célida López Cárdenas a darle continuidad a la ilegal obra del acueducto Independencia, despertaron la pesadilla del secuestro artero de agua del Río Yaqui.

NO AL NOVILLO MEGA MARCHA Pusieron, sobre la mesa del debate público un tizón que vuelve a arder. Y su fuego, ahora, es con muchas aristas.

Nada borra de la memoria y del sentimiento de los habitantes del Valle y de la Nación Yaqui, el sufrimiento de un despojo perverso y lleno de ambición, aplastando sus derechos comunitarios por parte de la administración panista de Guillermo Padrés Elías (2009-2015), al sustraer contra toda legalidad, agua del río yoreme para cumplir intereses de cofradías de poder, bajo el pretexto de satisfacer la sed de familias hermosillenses, sin que se exploraran otras alternativas más viables que no dañaran la sustentabilidad del sur, como la desaladora proyectada durante el sexenio de Armando López Nogales en la gubernatura (1997-2003), que el mismo PAN, con Francisco Búrquez como presidente municipal de ese municipio (2000-2003), se encargó de que abortara.

Padrés Elías no escuchó razones. Atropelló leyes y dignidades de una comunidad trabajadora y noble. Cumpliéndole a sus iguales, los caciques de Hermosillo, con hechos que provocaron un incendio de conciencias y odios, de los que fuimos testigos los reporteros que vivimos de cerca esa tensa situación.

Al parecer, Célida López Cárdenas carece de memoria histórica al haber aceptado despertar la posible construcción del ramal norte del acueducto Independencia, bautizándolo ingenuamente con el nombre de Acuaférico Oriente, para dar la impresión de que se trata de una obra diferente y no del mismoRogelio enfrebto a Padrés proyecto padresista.

Y lo está promoviendo cuando faltan un par de meses para que se instale el proceso electoral 2020-2021, quizás sin percibir que su proyecto se convertiría -de no dar marcha atrás-, en la posible bandera que miles de sonorenses enarbolarían para enfrentar a Morena desde la oposición o desde la autonomía y libertad ciudadana, porque todo mundo detecta que es el núcleo político de dicho Movimiento, quien hace resurgir el secuestro del agua, como sucedió en las elecciones del 2015 contra el que fuera su partido semilla, el PAN.

A estas alturas, Célida le debe lealtad a Morena. Por ello su labor está incluida en el tejido de la Cuarta Transformación que encabeza AMLO, y por supuesto, en las ambiciones de poder político demostradas por Alfonso Durazo Montaño, quien ya construye la estructura sobre la que se desplazará su campaña en pos de la gubernatura.

Será reveladora la respuesta del parlamento local, cuando se debata la propuesta de crédito para definir el futuro de la obra.

Calderon inaugura acueducto Por lo pronto, son de tomarse en cuenta las declaraciones del coordinador de la bancada priísta Rogelio Díaz Brown, quien fue uno de los opositores frontales al acueducto Independencia cuando se desempeñó como alcalde de Cajeme (2012-2015), expresando que Hermosillo tenía prioridades más urgentes para sus familias que el citado ramal.

Y, por supuesto, se deduce que su voto será de rechazo a una intención que no se justifica.

Pero también, en Cajeme, se le vislumbra ya como el posible líder natural que enfrente la continuidad de saqueo del agua del Río Yaqui, con la visión puesta en que se clausure, por ilegal, todo el complejo del acueducto, pero también previendo que se abran nuevos proyectos legítimos y viables a favor del pueblo de Hermosillo (tal vez una desaladora), para que nunca más padezca sed.

¿Viene un movimiento de grandes proporciones cuyo desarrollo y trascendencia podría desembocar en los resultados de las urnas, el 6 de junio de 2021, como consecuencia de un disfrazado acuaférico, propiciado ahora por Morena y que en realidad se trata de la continuidad del acueducto de Guillermo Padrés?

¿El sacrificado sería Alfonso Durazo?

Hay que interpretar las señales de los tiempos.

Le saludo, lector.

Estándar

Bernardo Elenes Poema de domingo.- La poesía, suele ser el grito de la conciencia que arroja un manojo de presentimientos hacia el mundo. Es, también, fogata que alumbra caminos inciertos, por donde avanza el hombre cargando sus vivencias y sus esperanzas. Es, asomarse brevemente al futuro y regresar temerosos al río del presente para lavar la voz con la que se tendrá que pedir -como lo hacía Blas de Otero, durante la guerra civil española-, la paz y la palabra. Le entrego mi puñado de versos.

Bernardo Elenes Habas

NO TENGO MÁS ARMAS QUE MIS CANTOS

De pronto, me doy cuenta,

que no tengo más armas

que mis cantos.

Que se me ha gastado

el corazónAl caer la tarde

en construir guitarras,

como barcas

que marchan de mis manos.

No tengo más armas

que la palabra amor

con que me enfrento

al mundo.

La palabra justicia,

con que forjo sólidos

arpones;

la palabra paz,

que se convierte

en pedernal

para encender mis iras.

Así caminaré la tierra,

navegaré la mar,

olfateando las huellas

de la historia,

cuya garganta arroja

recio olor a sangre,

anunciando un nuevo ser,

uniformado de hombre…

—–o0o—–

Estándar