Bernardo Elenes Hay efervescencia política.- Aquellos que integran ese tejido, impulsan con intensidad sus proyectos; otros, esperan ser vistos por sus partidos y grupos.- En Cajeme, el listado de posibles aspirantes es nutrido.- Falta lo que decidan sus institutos

Bernardo Elenes Habas

El objetivo ambicioso de la clase política en México, es el 2021.

Quienes son parte de ese tejido, desde los más encumbrados a los más locales y aldeanos, se mueven en esa dirección.

Desbrozan caminos. Construyen los puentes para transitar hacia las metas inmediatas que se han propuesto.

mitin moena 3 Esa efervescencia se percibe en Cajeme, al abrir las páginas de los periódicos. Escuchar noticias y comentarios en los medios electrónicos. Navegar las rutas asombrosas del internet. Sopesar el comportamiento de aquellos que integran dicho entramado, participando, algunos de ellos, en el juego siniestro de las decapitaciones políticas.

Hombres, mujeres, partidos, grupos, movimientos, se afanan en lograr incluirse en las plataformas que definirán el relevo en la alcaldía, asimismo en diputaciones locales y federal.

Es notoria la inquietud de personajes que han probado la experiencia de cargos de representación popular, o han sido o son parte de los niveles de organigramas municipales, estatales. Ellos buscan figurar en cualquier tipo de actos, ser protagonistas de una ola inacabable de comentarios. Luchando por ser visibles en todo tipo de actividades. Encargándose de convertirlas en verdaderas pasarelas.

Impresiona observar, que en el cuerpo colegiado de cabildo, sus integrantes arrecian proyectos personales, ciertamente impulsados desde meses atrás. Buscando no diluirse de la memoria de la gente, porque tienen cierto que si no afianzan precandidaturas en el trayecto que se abre de aquí a septiembre, cuando se instale el proceso electoral 2020-2021, sus sueños, sus ambiciones, se irán con los vientos que bajan del Bacatete, aullando a veces, como coyote herido…

Y, por supuesto, ya hay grupos que comienzan a promover a diferentes personajes. Pretendiendo que no se desvanezcan entre el humo de la relatoría popular.mitin pan

La ciudadanía que maneja sus propios valores y no permite ser llevada por el oleaje de las redes sociales, también sopesa, analiza en los cafés, paradas de camiones, en las salas de espera de instituciones, en reuniones fortuitas, el futuro del Municipio.

En esos intercambios de ideas, surgen nombres de quienes podrían ser parte de las boletas electorales que deberán cruzarse en junio de 2021.

Desde luego, son aceptados algunos. Otros debatidos y reducidos al olvido con argumentos convincentes. Pero se trata, sin duda, de personajes que esperan cruzar la turbulencia de la selección de fórmulas en sus institutos políticos y convertirse en parte de las plataformas que se definirán para diferentes cargos de representación popular el año próximo.

Estos son algunos nombres de quienes podrían alcanzar candidaturas y ser parte de las boletas en el proceso 2021:

Raúl Ayala González, Carlos “Kala” Castro, Graciela Armenta, Bernabé Arana Rodríguez, Rosendo Arrayales Terán, María del Rosario Oroz Ibarra, Rafael Delgadillo, Adrián Manjarrez Díaz, Juan Saúl Benítez Maldonado, Omar Guillén Partida, Ascensión López Durán, Gustavo Almada Bórquez, Rodrigo Bours Castelo, Anabel Acosta Islas, Abel Murrieta Gutiérrez, Jesús Félix Holguín, Teresita Caraveo, Abel Morales Fierro, Pedro Chávez, Jorge Russo Salido, Fernando González Meza, Emeterio Ochoa Bazúa, Omar Serna, Joaquín Armendáriz, Orlando Salido.

mitin pri Por supuesto, la lista podría crecer, porque se trata de un ejercicio que incluye a quienes son parte del entramado político, que militan en organizaciones de diferentes siglas y están inmersos en la dinámica social de Cajeme.

La última palabra la tendrán los partidos, con los métodos de selección que determinen sus estatutos y documentos básicos. Construyendo primero, a su interior, la unidad, y dando prioridad al proyecto que privilegie al Municipio y sus familias.

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes ¿Será un tsunami, el paro de mujeres?.- De hecho, antes de realizarse “El nueve nadie se mueve”, ya logró sacudir las estructuras de la 4T, y se percibe preocupación en AMLO.- Tiene, la convocatoria del 9 de marzo como bandera legítima, el corazón de las mujeres

Bernardo Elenes Habas

De alcanzar, el paro nacional de mujeres, las proporciones que se percibe podrían registrar en la vida de México, se convertiría, prácticamente, en un tsunami semejante al que estremeció conciencias y llevó a AMLO a la presidencia de la República, el 1 de julio del 2018.

Somos el grito de las que no tienen voz Lo comenté en Vertiente de 19 de febrero:

Escribí, profundamente conmovido:

Se respira odio y miedo, en el ambiente de México.

Quienes perciben con mayor intensidad esas señales amargas, corrosivas, son las mujeres.

Ellas, se han convertido en la voz y el sufrimiento de las asesinadas brutalmente, donde se incluyen niñas, adolescentes, seres humanos a quienes manos perversas, mentes desquiciadas, no les permitieron respirar la libertad. Consumar sus sueños. Construir su futuro.

Nadie puede imaginar, concebir, que las protestas femeninas estén contaminadas con movimientos políticos para hacer daño al Presidente.

Nadie, que tenga madre, hermanas, hijas, nietas, amigas, se atreve a elucubrar esas aberraciones de que las mujeres buscan descarrilar la administración de AMLO, porque la causa es el terror, la psicosis que se convierte en alerta de sobrevivencia, y hace aflorar la valentía, el arrojo, el coraje justificado para gritar, golpear, exigir hasta que el grito salga lleno de sangre, hasta que las palabras agudicen su filo obligando a los indiferentes a escucharlas, a aceptarlas, a comprender que hay, en el país, un motivo mayor, una emergencia nacional que no quiere ser atendida.

Y, no.

No serán las mujeres, quienes arremeten contra la puerta principal de Palacio Nacional para que su inquilino se digne escucharlas y darles respuestasMujeres marchan en Ecatepec satisfactorias de que se actuará en contra de los feminicidios. De quienes piden que el gobernante no forje metáforas, salidas discursivas e improvise decálogos huecos y acuñe frases capaces de poner a la delincuencia, a la barbarie a la altura de gente buena, ¡de gente inocente como los niños!

No serán las mujeres y su justificada mezcla de indignación, miedo, abandono, quienes podrían descarrilar a un gobierno que no escucha, que no responde con inteligencia y sentido común a los reclamos de su pueblo, argumentando en descargo ocurrencias inconcebibles; sino que, al paso terrible con que avanza la violencia y la criminalidad en la Patria de Juárez, será el mismo AMLO.

Será el Presidente. Por su empecinamiento a no actuar, a pretender cambiar conductas poniendo su mano milagrosa sobre la frente de asesinos, permitiendo que los niños se acerquen a ellos, porque –lo repite con impudicia-, la culpa es del neoliberalismo, del sufrimiento de una sociedad desigual, donde hay pobres y ricos, y quizás, de acuerdo a su forma de pensar –sin ser filosofía ni ideología-, es lo que hay que atacar. Y mientras, que mueran los justos. Los niños. Los jóvenes. Los adolescentes.

Ya se vio la actitud del Presidente al negarse a recibir, a construir el puente de la solidaridad humana con las víctimas de la violencia, del crimen organizado, de la barbarie que recorre los caminos de la nación.

AMLO no somos machistas Sucedió con la Caminata por la Verdad, Justicia y Paz, que encabezaron el poeta Javier Sicilia y la familia LeBarón, quienes esperaban el abrazo extendido de AMLO el 26 de enero, al llegar al Zócalo.

Sin embargo, Andrés Manuel López Obrador se negó rotundamente a recibirlos, para proteger la investidura presidencial de escarnios, y no prestarse a un show mediático, como expresó públicamente en sus conferencias matutinas.

Cuidado, pues.

La Cuarta Transformación debe poner atención a un movimiento con aroma y coraje de mujer, que está en marcha.

Las mujeres son mayoría en México. Y se percibe que ya no están defendiendo ni aceptando las actitudes de AMLO, aunque muchas, miles, millones, hayan votado por él.

Hoy, se vuelve evidente la preocupación del señor Presidente. Porque conoce el alma que alimenta y atiza los movimientos sociales. Fueron su herramienta, su carta de navegación para llegar, sobre la cresta de la indignación, del hartazgo popular, a conducir los destinos de la Patria.

Sopesa la magnitud, el mensaje que se está escribiendo para la historia. Mismo que, a estas alturas tiene como bandera (aunque se sumen a su estremecido oleaje, conservadores, neoliberales, fifís, minoría rapaz): el corazón de las mujeres. Su miedo, su terror, su silencio, convertido ahora en valentía, en rabia desesperada para que cesen los feminicidios. Las violaciones y asesinatos indecibles de pequeñitas inocentes como Fátima, que es el símbolo que AMLO, aunque lo negara, lleva ahora, tatuado en su conciencia, porque ¡jamás podría ser equiparada la inocencia de una niña, su pureza, para medir con esa misma vara sublime el derecho de los asesinos, de los desquiciados, de los seres sedientos de sangre!

¿Alcanzará, el movimiento El nueve nadie se mueve, su objetivo de sembrar una semilla en el pecho de las instituciones de gobierno, para que se convierta en espiga de luz y paz por la justicia?

Creo que ya ha alcanzado, antes de realizarse el “Un día sin mujeres”, hacer temblar lo que parecía el proyecto sólido de la Cuarta Transformación, demostrando lo principal: Que al noble objetivo de la 4T, le sigue faltando el alma plural de todos los mexicanos, sin divisiones, sin calificativos, sin el estigma enfermizo del siglo antepasado de liberales y conservadores, dispuesta a construir desde el presente, la Patria del futuro.

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes

Los barriqueros, en el Cajeme viejo.- Crónicas para la historia (No. 123).- El español Domingo García Gutiérrez, operaba en los años 40 un pozo-tinaco en calles Saperoa (ahora 6 de Abril) y Coahuila.- 15 pesos era el costo de placas de circulación para carretas, por un año.- Tres botes mantequeros de agua por diez centavos

Bernardo Elenes Habas

El Cajeme viejo, fue asombroso.

Su semilla rural y la idiosincrasia de sus pobladores -la mayoría de raíces campesinas-, le hacían dar la impresión de que su paisaje, sería eterno.

Que jamás cambiaría su cielo límpido surcado por parvadas de gorriones, palomas, patos silvestres. Predominando la claridad de los cerros al oriente, con el silbato del tren y su penacho de vapor anunciando la esperanza…

6 de Abril y Coah2

Que sus casas, la mayoría chinames (horcones apuntalando techos con tarima de carrizo o palos de pitahaya, con tierra blanca encima. Paredes también de carrizo, ripiadas con lodo), jamás cambiarían.

Que por sus calles desnudas, circularían por siempre las carretas de barriqueros, tiradas por mulas o caballos, surtiendo de agua a las familias en sus viviendas, y los vendedores de leña de mezquite para atizar las hornillas.

Que en los tanichis o incipientes abarrotes, se vendería a través de los años destilado, combustible derivado del petróleo para alimentar las lámparas y cachimbas que daban luz a las casa por las noches, cuando, como nunca, se podía mirar las estrellas, el Caminito de Santiago (Vía Láctea), Ojitos de Santa Lucía, Los Carritos (Osa Mayor y Osa Menor), tiempos en que los niños con inocencia, jugaban a alcanzarlas con sus manos…

En los años 40, pues, funcionaba en la esquina de calle Saperoa (ahora 6 de Abril) y Coahuila, un pozo de agua dulce (Tinaco, le llamaban los cajemenses), operado por Domingo García Gutiérrez, quien había llegado a la región del Valle del Yaqui procedente de su natal España.

En la misma área, calle Colima y Cuchus (hoy Jesús García), prestaba también servicio de abastecimiento de agua a barricas, otro tinaco.

Aunque en la ahora Plaza Lázaro Cárdenas, perforó un pozo José Camalich, en 1925, cuando Cajeme era Comisaría, y el lugar fue conocido como Plaza del Dipo,

6 de Abril y Coah1

años después sería 18 de Marzo.

(La casa de don Domingo, ubicada en la esquina de 6 de Abril y Coahuila, construida en 1935, de acuerdo a comentario de Rigoberto Monge, vecino del lugar, está siendo demolida actualmente para darle paso a la modernidad; vivienda de dos pisos tan bien hecha, con anchas paredes de ladrillo y castillos, que los obreros que realizan su demolición batallan en estos días de febrero, grandemente).

Cuando fue presidente municipal Heriberto Salazar (1943-1946), los barriqueros realizaron un plantón exigiendo se autorizara el precio de 1 peso por barrica, asimismo que en lugar de dar 2 latas mantequeras con agua por 5 centavos, fueran 3 latas por 10 centavos, demanda que aceptaron las autoridades.

Ser barriquero, era todo un oficio. Porque quienes ejercían esa actividad, tenían que cuidar y alimentar las mulas, darle servicio a las carretas donde se empotraba un gran barril de madera, parado, ajustado con cinchos de acero. Acudir en horas de la madrugada, diariamente, a llenar sus recipientes, luego recorrer sus rutas para recibir el llamado de las amas de casa pidiendo la descarga del vital elemento, con lo que cumplían.

Domingo García1

Domingo García, además de tener la concesión del pozo de agua, por la que pagaba al Gobierno Federal 78 pesos anuales, poseía una flotilla de barricas, las que rentaba o cedía a comisión a los repartidores del líquido, de tal manera que hay documentos extendidos por Tesorería del Ayuntamiento de Cajeme el 3 de febrero de 1950, amparando el pago de 27 placas de circulación para carretas con vigencia de un año, por un total de 407 pesos.

Era la transformación de Cajeme

Ciudad Obregón era apenas un pueblo polvoriento. Con lodazales en sus calles durante la temporada de lluvias. Pero, con disposición de sus pocos habitantes a construir la ruta del progreso.

Cierto, se constituía en cabecera municipal desde 1928, pero evidentemente le quedaba grande la categoría de ciudad, no obstante que prevalecía voluntad en los alcaldes que ocupaban el cargo y que gestionaban recursos ante las autoridades estatales, motivando a las familias para que se sumaran y se atrevieran a soñar en grande.

Así pasaron por la alcaldía Ignacio Ruiz Armenta, 1928; Ignacio Mondaca, 1928-1929; Gustavo Cuevas, 1929-1930, etapa en la que Cajeme vivió el llamado Movimiento Renovador, propiciado a nivel nacional por el general José Gonzalo Escobar contra Plutarco Elías Calles, cuyo objetivo era evitar que el llamado Jefe Máximo impusiera a Emilio Portes Gil en la presidencia de México, luego que murió asesinado el presidente electo Álvaro Obregón. Gonzalo Escobar fue derrotado, no sin antes dejar huella en el Municipio donde se suscitaron bombardeos.

Y pese a los contratiempos que se generaban en los procesos electorales de Cajeme, con el predominio del partido fundado por Calles (PNR, luego sería PRM y actualmente PRI), donde también hacía valer sus fortalezas la CTM al interior del tricolor, e igualmente el Partido Popular Socialista, la comunidad siguió avanzando, fortalecida en la actividad primaria de la agricultura y un visionario comercio que crecía.

Sin embargo, las pasiones políticas –como sucede ahora-, entorpecían los mandatos de los alcaldes electos, incluso oponiéndose violentamente a que algunos ocuparan sus cargos, como pasó en el periodo 1935-1937, donde Crisógono Elizondo fue declarado triunfador en las urnas, pero la fuerza combativa de los grupos obrero y campesino no le permitieron ejercer, designando el gobernador Ramón Ramos un Consejo Municipal encabezado por Antonio Salmón, quien debería convocar a nuevas elecciones.

Ese tipo de problemas se repitieron a través de un largo trayecto electivo municipal, situación que, ciertamente, se constituyó en retraso para el florecimiento anhelado de una comunidad que estaba destinada a marcar rumbo en el sur de Sonora, y a convertirse, con el tiempo, en el segundo municipio más importante

Domingo García2

de la Entidad.

Los barriqueros

El servicio de abastecimiento de agua entubada se lograba por las familias que podían realizar esa inversión y radicaban cerca de los pozos; o bien, a través de la construcción de norias, y el grueso de la población con la compra del vital líquido a los barriqueros, en un largo trecho de la microhistoria regional.

Estos personajes fueron indispensables con sus carretas movilizadas por mulas y caballos, con una barrica de madera ceñida por tres aros de fierro, que le daban consistencia al cubo, sin permitirle fugas del líquido, empotrada sobre la carreta de dos ruedas de madera y rodaje de acero.

Todavía en los años 50, la calle 6 de abril se convertía en tropel de cascos, herraduras y barricas provenientes de la parte poniente de la ciudad, principalmente de la colonia Hidalgo, para llenar sus depósitos en los pozos ubicados sobre la misma 6 de abril esquina con Coahuila, propiedad de los “Gachupines”, como se conocía a la familia de don Domingo García. O bien, por la calle Jesús García y Colima, donde funcionaba otro centro de suministro.

Los niños de la época recuerdan los gritos, silbidos, cantos, latigazos al aire de los vendedores de agua, y el nutrido golpeteo de los cascos de los caballos sobre las calles trazadas sobre la tierra, cuando el sol no asomaba en el oriente aún, y llegaban a los pozos para enseguida iniciar la distribución en los hogares.

Cinco centavos, luego 10, 25 y al paso de los meses 30, costaba la lata mantequera acondicionada con agarradera para vaciarla en los recipientes de las amas de casa. Y los barriqueros como Daniel Miranda y Pedro Gómez, recorrían las polvorientas calles Cuchus (Jesús García); Saperoa (6 de Abril); Tézamo ((Niños Héroes), Sochil (Nicolás Bravo), esperando ser llamados, a su paso frente a los breves chinames de horcones, con techo de tierra y paredes de carrizo reforzadas con barro, o habitaciones de madera, adobe, ladrillo.

Era un oficio digno ser barriquero. Hombres jóvenes y maduros, vistiendo ropa de mezclilla y sombrero de palma, con un monedero de cuero en su cintura, donde resguardaban el producto de las ventas. Ellos le silbaban o cantaban a la quietud del día al ritmo lento de sus bestias mientras hacían los recorridos, y tal vez soñaban en que esa actividad sería para siempre, sin cruzar por sus mentes rurales el pensamiento de que algún día el agua sería entubada y llegaría purificada a los linderos de cada hogar, con tarifas y medidores…

Los leñeros

Los barriqueros en Cajeme

Otros personajes típicos e indispensables en el Cajeme viejo, fueron los vendedores de leña. Igualmente se desplazaban en carretas de tracción animal con sus cargas de mezquite seco y barañas, que entregaban en las casas, donde las hornillas de adobe esperaban el combustible para el cocimiento del frijol, el hervido de café de talega tostado en casa, la preparación del cocido, los quelites, chuales, verdolagas recolectadas a la vera de los canales o en los llanos.

Ellos fueron desplazados, al paso de los años, por las estufas de petróleo primero, luego las de gas.

Pero también se volvía necesaria la compra de destilado o petróleo en los pocos abarrotes que había, o en expendios exprofeso, porque era el combustible de cachimbas y lámparas de mecha de algodón y tubo de cristal que alumbraban tímidamente las penumbras de las casitas, a veces con flamas temblorosas debido al viento norte que se colaba entre las rendijas de las puertas de madera y los carrizos de las paredes, anunciando, junto con el graznido de la lechuza que cruzaba el cielo estrellado, un frío invierno…

Es verdad que algunas casas y negocios del centro contaban ya con luz eléctrica desde 1925, proveniente de la planta generadora instalada por el general Álvaro Obregón en la esquina de las calles No Reelección y Sufragio efectivo. Sin embargo, era privilegio de pocos…

Indudablemente que en el devenir histórico de la ciudad y del municipio, junto a los nombres de personajes sobresalientes, prevalecen, también, las manos anónimas de los trabajadores, entre ellos los barriqueros, leñeros, albañiles, carpinteros, zapateros remendones, talabarteros, sastres, costureras, tablajeros, comerciantes, pintores rotulistas y de brocha gorda, peones de diferentes actividades, labradores que sembraron su sangre y sus almas en las parcelas pródigas del Valle, que no les pertenecían pero que amaban y hacían producir como si fueran propias.

Son estas las historias que también deben conocer y beber como un rayo de luz para su conciencia histórica, las presentes y nuevas generaciones. Las que están obligadas a sentir la raigambre, las luchas y el destino de sus comunidades, y fundamentalmente, el impulso y la voluntad de quienes abrieron camino hasta llegar a este 2020, con vocación de trascender, sin olvidar la conjugación de humildad y visión de futuro, que moldeó el barro de la gente, dándole forma, vida e historia a Cajeme…

(Fotocopias de recibos por pago de placas y concesión de pozo, realizados por don Domingo García, proporcionadas por su nieto Gustavo Cárdenas García, ex integrante de la mesa directiva de Canaco Obregón.- Fotos del edificio en proceso de demolición.- Pintura al óleo “barriquero” de J. Arnoldo Elenes).

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Bernardo Elenes Poema de domingo.- Le entrego, pues, un puñado de versos. Reflejo de mis sueños. De mi largo camino encendiendo fogatas. Cabalgando guitarras. Sembrando la semilla de la fe, la esperanza. Aunque a veces, los cantos, se caigan de mis manos…

Bernardo Elenes Habas

AVECES LOS POEMAS

A veces los poemas,

se me caen de las manos.Espigas de trigo 2

Yo camino tranquilo

por calles y veredas

y las semillas tiernas

de verbos y adjetivos

obedecen al viento,

se van por las laderas,

llegan al corazón,

brotan como una espiga,

como luz mañanera.

 

A veces los poemas,

se me caen de las manos.

Crecen en otros labios,

en los rostros morenos

de los trabajadores,

en los ojos brillantes

de niñas campesinas,

en la voz angustiada

de hombres y mujeres,

en el grito del pueblo

que exige desde siempre

un reparto sencillo,

equitativo, justo,

de bienes colectivos.

 

A veces los poemas,

se me caen de las manos,

algunos no germinan,

porque el sol los calcina,

porque no encuentran agua,

porque son tan pequeños

que la gente los pisa,

sin dejar que murmuren

su primera canción…

 

A veces los poemas,

se me caen de las manos…

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Bernardo Elenes

El nueve, ninguna se mueve.- Paro nacional de mujeres para que las escuche y actúe de forma y fondo el Gobierno de la República.- Inconcebible que AMLO, mida con la misma vara los derechos humanos de asesinos despiadados y los de inocentes y limpias niñas destruidas

Bernardo Elenes Habas

No se concibe, no puede admitirse que se pretenda poner los derechos humanos de los autores de asesinatos despiadados, a la altura, al nivel inocente, limpio, de los niños.

el nueve ninguna se mueve

La inteligencia, la sensibilidad de adultos de bien, padres de familia, no pueden registrar y digerir esos despropósitos que rayan en lo absurdo -por no utilizar otro adjetivo más agudo-, emitidos por el presidente de México.

Y son, precisamente esos argumentos, los que utiliza Andrés Manuel López Obrador, para evadir su responsabilidad y actuar en contra de quienes a diario abren heridas en el pecho de la patria, desangrándola con vidas inocentes, ante la contemplación de las autoridades, que prefieren darle valor a la metáfora impúdica de “abrazos, no balazos”.

Recibí ayer un video sobre entrevista realizada por la compañera periodista Rosa Lilia Torres, a la coordinadora del Movimiento Feminista en Sonora, Leticia Burgos Ochoa.

Leticia, junto con un grupo valioso de mujeres mantiene desde hace años una lucha sin treguas por los derechos femeninos, insistiendo en la declaratoria de alerta de género para Cajeme, para la entidad, ante la arremetida despiadada de la violencia lastimando niñas, adolescentes, jóvenes, adultos.

Pero es evidente un empecinamiento de los niveles de gobierno en ese sentido, entrampando en la frialdad burocrática el desesperado grito de ciudadanas de

Leticia Burgos Ochoa

bien.

Y Leticia coincide con lo expresado en Vertiente de 19 de febrero, cuando afirmo: “Cuidado, pues. La Cuarta Transformación debe poner atención a un movimiento con aroma y coraje de mujer que está en marcha. Las mujeres son mayoría en México. Y se percibe que ya no están defendiendo ni aceptando las actitudes de AMLO, aunque muchas, miles, hayan votado por él”.

La licenciada Burgos Ochoa, dijo a Rosa Lilia, que discrepa de algunas declaraciones del presidente López Obrador:

“Lo estimo. Yo voté por él, yo estoy a favor de la Cuarta T, y no de ahora, desde décadas caminé con él, recorrí el país, y no tengo la menor duda de sus convicciones para sacar adelante este país. Pero desgraciadamente, tengo que decirlo, en sus dichos muestra un desdén por la vida de quienes en este momento somos mayoría en el país. Creo que tenemos que formar parte de la agenda nacional. La problemática es de tal envergadura, y me refiero a la violencia, la violencia feminicida, que debieron hacer parte de la agenda nacional, de las prioridades nacionales y no lo son. Tristemente aún no lo somos. No lo somos ni siquiera en este municipio ni en el estado en particular”.

Las mujeres del país, preparan para el 9 de marzo la protesta nacional “El nueve ninguna se mueve”, marcando el objetivo de dicho paro para que ninguna mujer salga a las calles, ni una mujer en los trabajos, ni una niña en las escuelas, ni

Movimiento de mujeres en México

una joven en las universidades, ni una mujer comprando”.

Y para quienes pretenden contaminar la decisión femenina de hacer sentir su fortaleza en el país exigiendo justicia, equiparándola con una estrategia política para desestabilizar la administración de AMLO, esta iniciativa de mujeres desesperadas ante la falta de acción para detener la violencia contra ellas, ayer fue apoyada por la esposa del presidente López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, llamando a sumarse a la protesta “Un día sin mujeres”.

¿Será capaz AMLO, de tomar decisiones de fondo y forma, para responder al vacío que provocan en su entorno, en su gobierno, sus empecinamientos de no escuchar la desesperación de las mujeres de México y de las víctimas de la violencia, o seguirá culpando al neoliberalismo que trata de dañarlo?

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes Odio y miedo, se respira en México.- Hay un movimiento con aroma y coraje de mujer que crece y le exige al presidente López Obrador, acción, congruencia, compromiso con el pueblo.- ¿Las mujeres podrían descarrilar a AMLO?, creo que no: será él mismo, de no actuar como un verdadero Mandatario

Bernardo Elenes Habas

Se respira odio y miedo, en el ambiente de México.

Quienes perciben con mayor intensidad esas señales amargas, corrosivas, son las mujeres.

Mujeres en protesta1 Ellas, se han convertido en la voz y el sufrimiento de las asesinadas brutalmente, donde se incluyen niñas, adolescentes, seres humanos a quienes manos perversas, mentes desquiciadas, no les permitieron respirar la libertad. Consumar sus sueños. Construir su futuro.

Nadie puede imaginar, concebir, que las protestas femeninas estén contaminadas con movimientos políticos para hacer daño al Presidente.

Nadie, que tenga madre, hermanas, hijas, nietas, amigas, se atreve a elucubrar esas aberraciones de que las mujeres buscan descarrilar la administración de AMLO, porque el terror, la psicosis se convierte en alerta de sobrevivencia, y hace aflorar la valentía, el arrojo, el coraje justificado para gritar, golpear, exigir hasta que el grito salga lleno de sangre, hasta que las palabras agudicen su filo obligando a los indiferentes a escucharlas, a aceptarlas, a comprender que hay, en el país, un motivo mayor, una emergencia nacional que no quiere ser atendida.

Y, no.

No serán las mujeres, quienes arremeten contra la puerta principal de Palacio Nacional para que su inquilino se digne escucharlas y darles respuestas satisfactorias de que se actuará en contra de los feminicidios.

De quienes piden que el gobernante no forje metáforas, salidas discursivas e improvise decálogos huecos y acuñe frases capaces de poner a la delincuencia, a la barbarie a la altura de gente buena, ¡de gente inocente como los niños!

No serán las mujeres y su justificada mezcla de indignación, miedo, abandono, quienes podrían descarrilar a un gobierno que no escucha, que no responde con inteligencia y sentido común a los reclamos de su pueblo, argumentando en descargo ocurrencias inconcebibles; sino que, al paso terrible con que avanza la violencia y la criminalidad en la Patria de Juárez, será el mismo AMLO, quien pierda el objetivo de nación.

Será el Presidente. Por su empecinamiento a no actuar, a pretender cambiar conductas poniendo su mano milagrosa sobre la frente de asesinos, permitiendo que los niños se acerquen a ellos, porque –lo repite con impudicia-, la culpa es del neoliberalismo, del sufrimiento de una sociedad desigual, donde hay pobres y ricos, y quizás, de acuerdo a su forma de pensar que no filosofía ni ideología, es loMujees en protesta 4 que hay que atacar. Y mientras, que mueran los justos. Los niños. Los jóvenes. Los adolescentes.

Ya se vio la actitud del Presidente al negarse a recibir, a construir el puente de la solidaridad humana con las víctimas de la violencia, del crimen organizado, de la barbarie que recorre los caminos de la nación.

Sucedió con la Caminata por la Verdad, Justicia y Paz, que encabezaron el poeta Javier Sicilia y la familia LeBarón, quienes esperaban el abrazo extendido de AMLO el 26 de enero, al llegar al Zócalo.

Sin embargo, Andrés Manuel López Obrador se negó rotundamente a recibirlos, para proteger la investidura presidencial de escarnios, y no prestarse a un show mediático, como expresó públicamente en sus conferencias matutinas.

Cuidado, pues.

La Cuarta Transformación debe poner atención a un movimiento con aroma y coraje de mujer, que está en marcha.

mujeres en protesta5 Las mujeres son mayoría en México. Y se percibe que ya no están defendiendo ni aceptando las actitudes de AMLO, aunque muchas, miles, hayan votado por él.

Le saludo, lector.

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Bernardo Elenes Se hace camino al andar.- Más allá de los odios políticos y la división que prevalece, un grupo de ciudadanos desde Unidad Revolucionaria Cajeme (URS), viene realizando, los fines de semana, una labor social callada en colonias populares.

Bernardo Elenes Habas

(Un abrazo solidario a mis amigos Alberto Flores Chong y Lourdes Portela, ante el lamentable fallecimiento de su joven hija Brianna, quien murió en Querétaro donde estudiaba. Que Dios abra el camino de la fe y la resignación para ellos).

urs labor social 3 Labor callada y noble, realiza un puñado de priístas de Cajeme, quienes tienen cierto que su partido debe tener alma y demostrar siempre, por encima del pragmatismo político, su calidad de herramienta de servicio público.

Desde la organización Unidad Revolucionaria Cajeme (URS), que coordina Abel Morales Fierro (hijo de mi gran amigo ya finado, Abel Morales Machado, fotógrafo de prensa singular, con quien compartí años de trabajo y kilómetros de andanzas reporteriles en Diario del Yaqui), militante que demuestra su sentido de pertenencia partidista y lealtad a los documentos básicos de su instituto.

Abel Morales, Anabel Acosta y el regidor Emeterio Ochoa Bazúa, al lado de otras personas, han dedicado los fines de semana a visitar instituciones de asistencia social y colonias populares cuyas familias resienten el abandono, llevando servicios y satisfactores esenciales, además de la convivencia con quienes anhelan horizontes positivos para sus hijos, luchando contra ambientes enrarecidos por un tejido social lastimado.

Así, a finales de año y principios del actual, han visitado el centro de rehabilitación CREAD, donde se atiende y se trabaja para que jóvenes y adultos que han caído en el pantano de las drogas, superen ese infierno y reencuentren caminos positivos.

También han llevado su granito de luz e interacción social a la colonia Posada del Sol y más recientemente (la semana anterior), al asentamiento Los Presidentes.urs labor social

Servicios médicos, surtimiento de recetas, corte de pelo, despensas, alimentos calientes, han puesto en las mesas de esas reuniones, donde también se brindan pláticas de motivación que impele a las personas a fortalecer su autoestima, a valorar sus capacidades humanas y su espíritu de superación, esencialmente en los jóvenes para que no abandonen sus estudios, no caigan en conductas antisociales y construyan con decisión los puentes que los conduzca a nuevos niveles de vida, junto con sus familias.

Es preciso reconocer este tipo de labor que se realiza con el esfuerzo de ciudadanos con sensibilidad social y humana, construyendo los puentes de la solidaridad con humildad, caminando, compartiendo el pan y la sal, cuando parece que el odio y la división van ganando la batalla en ambientes enrarecidos.

¿Cómo no alentarlos a que continúen su trabajo, por la comunidad donde están sus raíces?

Le saludo, lector.

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